¡Esto es River! Del orgullo al halo derrotista, nace una llamativa receta para intentar pegar la vuelta
¡Esto es River! La salida de la cancha ahora encuentra otra parada antes de sentarse a comer con los compañeros de tribuna.
En el Monumental y en cualquier otro estadio, el subgénero de reacciones dentro del género del periodismo deportivo dispone de más de un micrófono frente a una cámara para volcar sensaciones.
Se sabe que la opinión se democratizó en los últimos tiempos.
Que ya es más fácil saber qué quiere la gente, qué opina, a quién desea afuera. ¡Esto es River! , se escucha tras una nueva decepción como mensaje recordatorio de la historia del club. ¿Esto es River ? Todo lo que le puede salir mal, le sale peor de lo imaginado.
Si una definición por penales tiene a su arquero como figura por haber atajado tres disparos, finalmente él mismo le erra al arco al rematar el decisivo.
Si no jugar la Libertadores por primera vez en doce años parecía sintomático, la eliminación temprana en la Sudamericana ya es una exagerada muestra de la insólita espiral de derrotas .
El actual es un plantel de valores como para tratar de ganar la Libertadores en el 2027.
Hoy, ni siquiera se sabe si entrará en la próxima Sudamericana.
La tendencia proyecta que, cuanto más rodaje tenga este equipo, más se impondrá la jerarquía.
Pero por ahora lo único claro es que cada vez que se dice que un determinado partido iniciaría el repunte, esa idea le da paso a nueva palada al pozo.
Coudet había seducido por su ánimo, sus ganas de revolución, su optimismo ante la tierra arrasada.
Liquidado el optimismo, también quedó liquidado el ciclo.
No pudo salir de la espiral.
También contribuyó a potenciarla.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Deportes.