En los años 80 se liberaron cientos de hurones para controlar una plaga de conejos, y ahora son ellos los que amenazan una colonia de 250.000 pájaros
Durante la década de 1980, las autoridades liberaron cientos de hurones en la isla Rathlin, frente a la costa norte de Irlanda del Norte , con el propósito de controlar una plaga de conejos.
Esta medida ha buscado restaurar el equilibrio en el ecosistema insular, pero con el paso de los años, el remedio se ha transformado en un problema mayor.
Los descendientes de aquellos hurones se han convertido en la principal amenaza para la mayor colonia de aves marinas de la región, compuesta por aproximadamente 250.000 ejemplares.
Tras establecerse en la isla, la población de hurones asilvestrados incrementó y se ha convertido en uno de los depredadores invasores no autóctonos que amenazan la fauna silvestre de la isla.
El impacto ha resultado especialmente grave en aves marinas que anidan en el suelo o en acantilados.
Los ataques han afectado huevos, polluelos y adultos, y se han registrado casos en los que un solo hurón ha matado 27 pájaros en apenas dos días.
Este fenómeno ha provocado un descenso abrupto en especies como el frailecillo, alca, arao y pardela cenicienta, para las cuales Rathlin se ha mantenido como uno de los últimos refugios de gran escala.
El daño no se ha limitado solo a las aves marinas.
Otros animales que anidan en el suelo y diferentes especies autóctonas también se han visto vulnerables ante el avance de los hurones.
La convivencia con la población humana, el ganado y la topografía accidentada de la isla ha dificultado cualquier intento de erradicación.
Un depredador convertido en desafío ecológico La historia de Rathlin y los hurones ha revelado las consecuencias imprevistas de introducir una especie para resolver un problema puntual.
Cuando los hurones han dejado de enfocarse en los conejos y han accedido a nidos de aves, el equilibrio ecológico de la isla ha cambiado.
Rathlin cuenta con acantilados, pendientes y hábitats costeros que han sostenido poblaciones reproductoras de aves marinas reconocidas internacionalmente.
El trabajo para controlar la población de hurones ha requerido la colaboración de la comunidad local, así como el uso de trampas, drones térmicos, cámaras y perros detectores.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.