Michael J. Fox odiaba manejar el icónico DeLorean de “Volver al futuro”: estas eran las razones
En la pantalla necesitaba plutonio, 1,21 gigavatios de energía y alcanzar exactamente las 88 millas por hora —casi 142 km/h— para desaparecer entre relámpagos.
Fuera de ella, el DeLorean necesitaba paciencia, reparaciones y un actor dispuesto a soportarlo.
Michael J.
Fox tenía 23 años cuando se sentó al volante del auto que terminaría convertido en uno de los grandes símbolos de Hollywood.
El actor fue noticia estas últimas horas por recibir el Premio Humanitario Bob Hope durante la 78ª edición de los Premios Emmy .
El ferry eléctrico más grande del mundo conecta Buenos Aires con Colonia y costó US$200 millones Para millones de espectadores era la máquina del tiempo de sus sueños.
Para él, según contó cuatro décadas después, era un vehículo lento, incómodo y lleno de piezas metálicas contra las cuales se golpeaba durante el rodaje .
En sus memorias Future Boy , publicadas en 2025, el intérprete de Marty McFly reconoció que inicialmente le entusiasmó la posibilidad de conducirlo.
La fascinación duró poco, ya que aseguró que terminó odiándolo y lo definió como “un auto de mierda”.
La transformación cinematográfica tampoco ayudaba.
El equipo había llenado el habitáculo con relojes, cables, interruptores, paneles y el célebre condensador de flujo.
Muchos de esos elementos tenían bordes ásperos o filosos.
Fox recordó que acababa las jornadas con cortes en las manos, nudillos magullados y golpes en los codos contra la consola.
Debajo de todos aquellos accesorios futuristas había un DeLorean fabricado en 1981 .
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