¿Te crujen los dedos? Por qué ese sonido no es lo que creés
Crujirse los dedos en la oficina, estirarse y escuchar un chasquido en la rodilla, notar un crack en el cuello al girar la cabeza.
Para millones de personas, estos sonidos son parte de la rutina diaria y, sin embargo, van acompañados de una pregunta que resuena desde la infancia: ¿será malo? La respuesta de los expertos es simple, aunque el mecanismo detrás del ruido es más complejo de lo que parece.
“Creo que es principalmente para liberarse del estrés .
Es una especie de hábito que algunas personas encuentran un alivio del estrés o una distracción,” explica Ryan Richards, cirujano de mano de Banner Health.
Para muchos, ese crujido se convierte en el gesto que acompaña la concentración, el nerviosismo o la simple costumbre.
Qué es realmente ese sonido Lo primero que hay que aclarar es que el ruido no proviene de huesos chocando ni de algo que se sale de lugar.
Las articulaciones contienen un líquido llamado sinovial que actúa como lubricante.
Cuando se mueve la articulación de forma rápida o forzada, sucede algo específico en su interior.
“La articulación tiene naturalmente una presión negativa que mantiene unidos los dos huesos como una ventosa,” detalla Richards.
“Al crujir los nudillos, la presión negativa aumenta aún más.” El sonido puede ser irritante para algunas personas.
Ese aumento de presión negativa provoca que burbujas de gas —principalmente nitrógeno— salgan del líquido sinovial con rapidez.
Este fenómeno se conoce como cavitación y es lo que genera el característico chasquido.
“¿Sabes cuando jalas una ventosa y hace un ruido seco? Algo de eso también ocurre.
Se separan dos cosas que ya están bajo presión negativa y, cuando finalmente se separan, se produce este ruido causado por la liberación de la succión,” ejemplifica el cirujano.
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