200.000 barriles radiactivos fueron lanzados al Atlántico durante 40 años y ahora se sabe qué pasa con las fugas
Durante décadas, más de 200.000 barriles con residuos radiactivos fueron vertidos en el Atlántico Norte .
Ahora, una expedición científica logró observar directamente varios de esos contenedores y documentó signos de deterioro: algunos están corroídos , parte de su contenido se extendió sobre el lecho marino y los investigadores buscan establecer cómo se desplazan esos materiales y las consecuencias para la vida marina .
Qué descubrieron sobre los barriles radiactivos hundidos en el Atlántico La investigación forma parte del proyecto NODSSUM , coordinado por el Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS, por sus siglas en francés), que busca localizar los recipientes, estudiar su estado de conservación y comprender cómo interactúan los residuos con los ecosistemas de las profundidades oceánicas.
Luego de una primera incursión en 2025, la segunda expedición se realizó entre el 27 de mayo y el 28 de junio de 2026, a bordo del buque oceanográfico Pourquoi Pas .
Durante la campaña, el sumergible tripulado Nautile realizó 20 inmersiones a más de 4700 metros de profundidad , lo que permitió inspeccionar directamente varios barriles y recoger muestras de su entorno.
Los investigadores observaron contenedores con corrosión avanzada y material extendido sobre los sedimentos circundantes .
También identificaron distintos materiales utilizados para encapsular los residuos, entre ellos cemento, resinas y betún.
Los resultados se suman a los de la campaña de 2025, cuando el equipo localizó y cartografió miles de barriles mediante vehículos submarinos .
Según los investigadores del proyecto, el área de vertido es extensa y la superficie estudiada hasta ahora representa solo una parte de la zona donde se depositaron los residuos.
Qué pasa con la radiactividad que se filtra al fondo marino Uno de los objetivos principales de la misión es establecer cómo se dispersan los radionúcleos en el agua , los sedimentos y los organismos marinos.
De acuerdo con National Geographic , los radionúclidos son isótopos inestables que pueden emitir radiación y cuyo comportamiento depende, entre otros factores, de sus propiedades y de las condiciones del ambiente.
Durante la expedición de 2026, los instrumentos de medición detectaron señales de radionúcleidos asociados a los residuos , entre ellos cobalto-60 y niobio-94.
También se identificaron cesio-137 y americio-241, cuya presencia puede tener otros orígenes, como los ensayos de armas nucleares y accidentes.
En paralelo, el equipo recolectó muestras de agua, sedimentos y organismos marinos para analizar en laboratorio.
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