Demasiado ruido y muchas señales preocupantes
Era de prever.
Aunque no tanto, tan rápido ni con tanta profundidad y alcance.
El proyecto de presupuesto 2027 no solo iba a mostrar algunas de las cartas con las que Javier Milei se aprestaba a jugar en el año electoral.
También iba a ser un duro examen y una muy probable fuente de conflicto .
Mucho más cuando el cálculo de gastos y recursos tenía que hacer juego con el muy amplio y ambicioso proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional .
La manta corta de los recursos estatales, estrechada aún más por una actividad economía planchada o ya en retroceso , como mostró la evolución negativa del PBI en el segundo trimestre de 2026, fue tironeada, adicionalmente, por la búsqueda de recuperación de iniciativa, poder e imagen de Javier Milei y su gestión, a través del flamante embanderamiento con la causa de Malvinas, la cual demanda fondos, además de votos .
En el juicio por Cuadernos mostraron imágenes del allanamiento al departamento de Cristina Kirchner: tenía un vestidor blindado detrás de una cama Se trata de una combinación destinada a abrir nuevos frentes de tensión en un momento complicado para el Gobierno por la evolución de los indicadores económico-financieros.
Aunque el ruido excede ampliamente esa cuestión contante y sonante y llega a asuntos de extrema gravedad y sensibilidad, como la posible afectación de derechos fundamentales que podría derivarse de la ley de defensa de la soberanía nacional, que impulsa y ayer dio a publicidad el Gobierno.
En lo inmediato y más concreto, en la disputa por la distribución de fondos asomaron en primer lugar los cuestionamientos internos y externos por los recortes o limitaciones a la actualización de los aportes en materia de asistencia a las personas con discapacidad , cuestión que agrava el conflicto sin solución que se registran en esta materia desde hace ya más de un año.
Otro tanto ocurre con los fondos para la educación superior , que vuelven a estar lejos de las demandas y necesidades planteadas desde hace dos años por las universidades públicas nacionales.
Lo llamativo es que a eso se agregó el recorte de hecho a la Asignación Universal por Hijo (AUH), que había sido hasta ahora una de las políticas públicas del Gobierno que más elogios recibió, ya que tuvo aumentos en las partidas muy por encima de la inflación y paliaron la situación de los sectores más vulnerables de la sociedad.
El problema para la administración mileísta es que la queja no provino solo de los directamente afectados ni de opositores políticos sino que fue amplificada por el malestar que expresó públicamente al respecto la jefa de la bancada oficialista de senadores, una voz que vuelve a ser disonante con las melodías oficiales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación Política.