Encontró una extraña roca enterrada en su granja y resultó ser el meteorito más grande de la Tierra
En 1920, Jacobus Hermanus Brits trabajaba en una granja del norte de Namibia cuando se encontró con algo muy extraño.
Entre la tierra sobresalía una extraña masa oscura que contrastaba con la piedra caliza blanca que la rodeaba.
Muy curioso, el hombre retiró un pedazo y lo llevó hasta la oficina de la Compañía del Sudoeste de África en Grootfontein para que fuera examinado.
El análisis determinó que era un meteorito .
El hallazgo había ocurrido en la granja Hoba West, situada a unos 19 kilómetros de la ciudad de Grootfontein.
Por este motivo, aquella gigantesca masa recibió el nombre de meteorito Hoba .
Al seguir escarbando en la tierra, los investigadores se dieron cuenta de que este antiguo cuerpo celeste era mucho más grande de lo que pensaban.
Actualmente mide 2,7 metros de ancho , aunque se estima que era más largo.
Debido a distintos saqueos que tuvo luego de su descubrimiento, el mismo fue quedando sin algunas partes.
Se encuentra compuesto por 82,3% de hierro , 16,4% de níquel y un aproximadamente 0,8% de cobalto .
Está clasificado como una ataxita , una categoría poco frecuente de meteoritos de hierro caracterizada por poseer una elevada concentración de níquel.
La necesidad de preservarlo llevó a que el gobierno de Namibia lo declarara en 1955 monumento nacional.
A su vez, en el año 1987, el dueño de las tierras circundantes donó parte del lugar para crear un anfiteatro alrededor y un sector para crear un área de turismo, que no solo cuidara al meteorito, sino que también permitiera a los visitantes conocer más detalles de la historia de Hoba.
Sin embargo, distintos sitios de subastas tienen en su poder pruebas de que el meteorito fue vendido en partes a distintos coleccionistas del mundo.
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