Opinión: la Argentina debe ocupar un lugar central en la gobernanza mundial de los alimentos, fibras y bioenergías
La Argentina es uno de los pocos países del mundo cuya identidad productiva, inserción internacional y capacidad de generar divisas están profundamente vinculadas con la producción y el comercio de alimentos, fibras y bioenergías.
Somos un actor relevante del sistema agroalimentario mundial y contamos con conocimientos, tecnología, empresas, productores y capacidades reconocidas internacionalmente.
Sin embargo, existe una dimensión a la que históricamente no siempre hemos otorgado la misma importancia: participar con mayor protagonismo en los organismos internacionales donde se discuten las reglas que dan forma a la producción y, especialmente, al comercio agroalimentario internacional.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) es una de ellas.
Para la Argentina, aspirar a conducir una organización de esa relevancia no debería ser entendido simplemente como un objetivo diplomático.
Es una cuestión estratégica.
Más aún en un mundo donde las reglas multilaterales están en discusión y en el que existen medidas unilaterales regulatorias que toman el formato de barreras paraarancelarias.
“Es tremendo”: los pumas ya mataron más de 100 ovejas en una región y una familia vive asustada El complejo agroindustrial genera más de la mitad de las exportaciones argentinas y constituye una de nuestras principales fuentes de inserción en la economía mundial.
Somos protagonistas del comercio internacional de soja y subproductos procesados, maíz, trigo, carne, lácteos, productos regionales y numerosos alimentos procesados.
Pero la verdadera fortaleza argentina no reside solamente en los volúmenes que producimos.
Durante décadas hemos construido un extraordinario ecosistema de conocimiento agropecuario.
La Argentina ha sido protagonista del desarrollo y adopción de la siembra directa, la biotecnología, la agricultura de precisión, la genética aplicada a cultivos y ganadería, la maquinaria agrícola, los sistemas de trazabilidad y numerosas innovaciones que permitieron producir más y mejor, cuidando al ambiente.
Tregua por 15 días: una conciliación obligatoria evitó un paro en los puertos cerealeros, pero hay alerta por un conflicto abierto A ello se suma una institucionalidad científica y sanitaria que incluye organismos públicos, universidades, centros de investigación, asociaciones de productores y un sector privado altamente especializado.
Ese conocimiento constituye un activo internacional.
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