La incertidumbre sobre la inflación y la IA disparan el coste de endeudarse a largo plazo de los gobiernos
El rendimiento exigido en los mercados de deuda a los bonos soberanos a más largo plazo se ha disparado en las últimas sesiones ante el impacto de la incertidumbre por la inflación y la postura de los bancos centrales, tras expirar el plazo para que Estados Unidos e Irán alcanzasen un acuerdo para resolver su conflicto, así como las crecientes dudas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas, junto con la competencia para la captación de capital derivada de las masivas emisiones de deuda vinculada a la expansión de la IA.
La pasada semana, dos subastas de bonos del Tesoro de Estados Unidos llamaron la atención del mercado después de que la rentabilidad exigida por los inversores para adquirir la deuda soberana estadounidense alcanzase su nivel máximo desde 2007 en el caso de los bonos a 10 años, con un rendimiento del 4,683%, mientras que para la deuda a 30 años se llegó a exigir un 5,216%, la mayor rentabilidad en los últimos 25 años.
En este sentido, la presión sobre el precio de los bonos, que se mueve en sentido opuesto al de la rentabilidad, ha continuado intensificándose durante esta semana y, en el caso del bono del Tesoro de EEUU a 30 años, alcanzaba este martes una rentabilidad máxima del 5,337% en el mercado, la mayor desde 2002; mientras que el interés del bono estadounidense a 20 años escalaba al 5,332%, récord desde 2006; y la del bono a 10 años el 4,748%, en máximos desde 2007.
Al margen de Estados Unidos, la caída en los precios de los bonos soberanos a largo plazo y el repunte paralelo de las rentabilidades también se ha observado en Europa, donde el rendimiento del 'Bund' escalaba hoy por encima del 3,27%, en máximos de 15 años; mientras que la deuda francesa equivalente volvía a niveles de 2008, por encima del 4,12%.
De su lado, el bono de Japón a 10 años escalaba a máximos desde 1996, al borde del 2,96%.
Desde JPMorgan Assets Management, Thushka Maharaj y Tyler Bircher, señalan que las correlaciones entre rendimientos y el petróleo han aumentado drásticamente este año, advirtiendo de que, a medida que continúa el conflicto con Irán, aumentan los riesgos de inflación, lo que mantiene a los mercados de bonos muy sensibles a los movimientos del precio del crudo y la posición de los bancos centrales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.