Cancelan las cámaras Flock en 56 ciudades de Estados Unidos, pero una red más invasiva ocupó su lugar
Diversas administraciones municipales en Estados Unidos que cancelaron sus contratos de videovigilancia con la empresa Flock Safety descubrieron que el monitoreo de sus calles no se detuvo.
Aunque los gobiernos locales cedieron ante las demandas de privacidad y dieron por terminados los acuerdos, el rastreo de vehículos continúa operando sin interrupción en múltiples vecindarios del país.
Esta continuidad responde a una rápida sustitución de proveedores por firmas rivales de la industria policial y al abandono físico de la infraestructura en el espacio público.
Según reportes e investigaciones publicadas por The Guardian , residentes, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) y expertos en gobernanza de datos advierten que el cambio de marca no resuelve la recolección masiva de información ciudadana. ¿Qué son las cámaras Flock y por qué generan polémica? Flock Safety opera más de 120.000 cámaras automatizadas de reconocimiento de matrículas (ALPR) en calles de Estados Unidos.
Registran placas de vehículos miles de millones de veces al mes. a Aunque las fuerzas de seguridad destacan su utilidad para rastrear autos robados y resolver delitos, activistas y defensores de derechos civiles denuncian la creación de una red de vigilancia sin orden judicial .
Este sistema recopila hábitos de ciudadanos sin historial criminal y expone la información a usos indebidos o a transferencias a agencias de inmigración.
El fenómeno de la sustitución de proveedores: por qué el cambio empeora el panorama De acuerdo con datos de la organización de derechos civiles DeFlock, al menos 56 municipios en todo el país dieron de baja a la empresa.
Sin embargo, el problema lejos de resolverse empeoró: diversos ayuntamientos contrataron de inmediato a Axon , un gigante tecnológico de la seguridad valorado en USD 48.000 millones .
Esta transición representa una amenaza mayor para la privacidad porque el ecosistema de Axon integra Fusus , una plataforma equipada con inteligencia artificial capaz de unificar en un solo mapa de monitoreo interactivo las cámaras de la policía, los comercios y los vecinos.
Así, la vigilancia deja de ser un simple registro de placas para convertirse en un seguimiento masivo en tiempo real.
Esta sustitución inmediata ya se evidencia en las siguientes ciudades: Longmont (Colorado): canceló el contrato con Flock tras intensas protestas ciudadanas, pero el concejo votó rápidamente la incorporación de radares Axon.
Denver (Colorado): reemplazó la red completa de lectores Flock por dispositivos Axon para mantener activo el patrullaje visual.
Syracuse (Nueva York): dejó vencer el contrato con Flock y migró hacia la tecnología de Axon a la espera de la firma definitiva.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.