Suben las tasas de interés: cuál es la señal que dio el Gobierno para el dólar, el crédito y la actividad
La resistencia del Gobierno a permitir que el dólar mayorista supere los $1.500 , un “techo de corto plazo” para la divisa según el consenso de operadores y analistas, hizo que resurgieran las tasas de interés en pesos en medio de la polémica por la mora y los problemas con el endeudamiento de pymes y familias.
La decisión oficial de priorizar el control del tipo de cambio, como ancla para frenar la inflación, genera el riesgo de sacrificar cualquier intento de repunte de la actividad económica por la vía del crédito .
Las tasas de interés en pesos de corto plazo -cauciones a un día, repo a un día y también las de letras Lecap del Tesoro- dieron un salto en lo que va de agosto.
Este miércoles, cauciones y repo a un día tocaron el 30% nominal anual durante la rueda antes de acomodarse al cierre cerca del 25% y del 27%, respectivamente.
Las tasas de corto plazo todavía no muestran grandes impactos en los rendimientos que ofrecen, por ejemplo, los depósitos a plazo fijo tradicionales a 30 días de los bancos , pero ya con la volatilidad de los números el sector financiero recibe un mensaje que confirma su propia predisposición a una recuperación del crédito que recupere la economía.
“Cuando el dólar se acercó a $1.500 el Gobierno salió a frenarlo por distintas vías y trató de que eso no se vaya a tasas, pero no podés controlar al dólar y a las tasas al mismo tiempo.
Si frenás al dólar, a la larga las tasas se vuelven endógenas - N. de la R.: dependientes de otras variables - y reaccionan por su cuenta”, dijo Gabriel Caamaño de Outlier.
“El tipo de cambio estaba volcado a la suba, si vos mirás al real o al peso chileno los emergentes se están depreciando y esa presión se sintió también en el mercado local.
El Gobierno decidió no dejarlo subir e, inmediatamente, lo que pasa es que los agentes empiezan a reclamar un rendimiento mayor por quedarse en pesos: suba de tasas”, agregó el especialista.
El repunte de los rendimientos en pesos, como contraparte del techo de corto plazo al dólar, es un mal augurio para el crédito, justo en momentos en que hay dudas sobre la actividad, el crédito no crece y los problemas de mora -de larga data- empiezan a ganar terreno en la discusión pública.
Según datos del Banco Central, analizados por First Capital Group, en julio el crédito al sector privado cayó 1% en términos reales, es decir, creció 1% pero quedó debajo del avance de la inflación: un retroceso.
“Volvemos a tener un mes con resultados reales negativos, el incremento que se mostró junio no se pudo consolidar como una nueva tendencia y se mantiene en el corriente año un sendero bajista, los préstamos comerciales tampoco aportaron crecimientos reales y solamente los hipotecarios quebraron la barrera de la inflación”, explicó Guillermo Barbero, socio de First.
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