Hay que hacer valer el poder de la cultura en el tablero internacional
El poder de un Estado en el escenario global no depende solo del tamaño de su economía, de su territorio o de su capacidad militar.
En las relaciones internacionales existe también una forma menos visible, pero no por eso menos efectiva, de ejercer influencia : la capacidad de atraer, generar confianza, construir prestigio y conseguir que otros actores se identifiquen con determinados valores, ideas o formas de entender el mundo.
El politólogo norteamericano Joseph Nye definió esa capacidad como soft power (poder blando): influir mediante la atracción y la persuasión en lugar de recurrir a la coerción.
La cultura ocupa un lugar central en ese universo .
Una lengua, una película, una canción, un escritor, una obra de arte, un plato típico o una determinada manera de vivir pueden construir percepciones sobre un país con una eficacia difícil de alcanzar mediante los instrumentos tradicionales de la política exterior.
Para los Estados que no disponen de grandes recursos de hard power (poder duro), esta cuestión adquiere una dimensión estratégica.
Los países pequeños y medianos, con capacidades militares limitadas o menor peso económico, difícilmente puedan competir con las grandes potencias en los terrenos clásicos del poder.
Pero esa asimetría no los condena a la irrelevancia.
Un país que no puede imponer puede atraer .
Un Estado que carece de capacidad de coerción puede construir prestigio, reconocimiento y confianza a partir de recursos que no dependen de su dimensión territorial, demográfica o militar: su cultura, sus valores, su creatividad, su patrimonio y su producción intelectual y artística.
Para estos países, el poder blando no debería ser un complemento ornamental de la política exterior, sino uno de sus pilares .
La cultura presenta, además, una ventaja singular: puede llegar allí donde la política encuentra resistencias.
Una película, un libro, una canción o una exposición pueden generar familiaridad y construir confianza incluso cuando las relaciones políticas son débiles o conflictivas.
No se trata de una idea nueva.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.