Travesuras de una inteligencia pura y desalmada
La profecía apocalíptica de la inteligencia artificial llegó a la tapa de los diarios.
Ayer nomás las advertencias sobre los riesgos de la IA se seguían con bastante indiferencia.
El foco estaba puesto en sus promesas de un mundo mejor.
Ahora crece la preocupación global de que se rebelen en masa y acaben con la humanidad.
Es difícil evaluar la consistencia de esa hipótesis , inmersos como estamos en un ecosistema digital que no comprendemos.
Sin embargo, más del 60 por ciento de los estadounidenses siente ese temor, según una encuesta que publicó Político .
Tienen sus razones.
Tras el comportamiento rebelde y destructivo de enjambres de IA fuera de control, científicos e investigadores de grandes empresas de Silicon Valley renunciaron porque no querían precipitar con su trabajo una eventual extinción humana.
Lejos de desmentirlos, muchos de los CEO de esas megaempresas pidieron detener el desarrollo de estos cerebros artificiales debido al mismo temor, y de modo urgente.
Por lecturas dispersas, pero más por mi rol de editor de un suplemento que analiza la actualidad, vi cómo voces autorizadas del país y del exterior morigeraron su mirada “optimista” de la tecnología –pero no ingenua- para ir poniendo el acento, cada vez más, en los efectos adversos y los riesgos de la IA en muchos y distintos órdenes, ya que se trata de un fenómeno que alcanza todos los aspectos de la existencia, de los más concretos a los más sutiles.
El avance de la IA es silencioso, pero sus efectos afloran cuando aparecen evaluaciones concretas, como las pruebas PISA Ese viraje, apoyado en evidencias, me pareció acertado.
Mi reticencia hacia los avances desmedidos de la tecnología es casi congénita, lo admito, fraguada en la lectura temprana y cruzada de los grandes humanistas de la ciencia ficción, como Bradbury y Sturgeon , y las novelas y escritos de Hermann Hesse .
No descarto, por eso, que a veces pueda recaer en el prejuicio.
Esto, sumado a mi desconocimiento técnico de la cuestión, hizo que en esta columna cada tanto me enfocara más bien en los efectos que estos avances, de las redes sociales a la IA, tienen sobre mi propia experiencia cotidiana ; es decir, en la manera en que han modificado, de a poco y casi imperceptiblemente, mi modo de estar en el mundo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.