Una farmacia microscópica dentro de un tumor: así son las bacterias modificadas genéticamente que atacan el cáncer de colon
¿Y si una bacteria pudiera actuar como una diminuta fábrica de medicamentos dentro de un tumor ? Esa es la estrategia que ha desarrollado un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia, que ha diseñado genéticamente una cepa probiótica de Escherichia coli para combinar, en el mismo lugar, quimioterapia e inmunoterapia.
El objetivo es abordar uno de los grandes problemas de los tratamientos contra el cáncer : conseguir que los fármacos actúen sobre las células tumorales sin causar daños innecesarios en los tejidos sanos .
Por una parte, la quimioterapia puede provocar toxicidad sistémica al circular por todo el organismo, mientras que algunas inmunoterapias pueden desencadenar respuestas inflamatorias no deseadas.
El nuevo sistema aprovecha una característica particular de determinadas bacterias, como es su capacidad para acumularse en el interior de los tumores.
En experimentos realizados en ratones, la bacteria modificada consiguió colonizar los tumores y producir allí sustancias capaces de atacar directamente las células cancerosas y, al mismo tiempo, estimular las defensas del organismo.
Una ‘fábrica de medicamentos’ dentro del tumor Los investigadores utilizaron E. coli Nissle 1917, una cepa probiótica no patógena que se ha estudiado ampliamente.
Una vez administrada, la bacteria mostró una marcada capacidad para concentrarse en el tejido tumoral .
En los experimentos, llegó a alcanzar poblaciones superiores a mil millones de bacterias por gramo de tumor cinco días después de su administración.
A partir de ahí, el equipo convirtió estos microorganismos en vehículos terapéuticos.
Las bacterias fueron modificadas para producir citosina desaminasa, una enzima capaz de transformar la 5-fluorocitosina (5-FC), un profármaco relativamente poco tóxico, en 5-fluorouracilo (5-FU), un fármaco utilizado habitualmente en el tratamiento del cáncer colorrectal.
La ventaja de esta estrategia es que la conversión se produce principalmente allí donde se encuentran las bacterias.
De esta manera, el tratamiento busca generar el agente quimioterapéutico directamente en el tumor y limitar su exposición al resto del organismo.
El tumor también activa sus defensas Los primeros resultados mostraron que la estrategia podía reducir la toxicidad asociada a la administración convencional de 5-FU.
Sin embargo, la respuesta contra el tumor no era suficiente.
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