La torta de ricotta de Antonella
La torta de ricotta pertenece a una de las tradiciones más antiguas y entrañables de la repostería italiana .
Su nombre proviene de ricotta , literalmente “recocida” , por el antiguo procedimiento con el que se obtiene a partir del suero de la leche.
Durante siglos fue ingrediente esencial de la cocina doméstica italiana y terminó protagonizando algunos de sus dulces más célebres, desde las crostate hasta la pastiera napolitana y la gran tradición repostera siciliana.
Cada región, cada pueblo y cada familia parece custodiar su propia versión, transmitida de una generación a otra con pequeñas diferencias que terminan contando también una historia.
La que Antonella me enseñó era sencilla, cremosa y profundamente casera .
Con los años fui modificándola con mucho cuidado, procurando conservar siempre el espíritu de aquella primera receta familiar.
Uno de mis cambios favoritos fue incorporar al relleno un poco de mermelada de frambuesa, arándanos o frutos rojos —cualquier mermelada de color intenso— y marmolarla suavemente antes de llevarla al horno.
La fruta aporta frescura y una nota ligeramente ácida, pero también deja entre la ricotta unas vetas de color que convierten el momento de cortar la primera porción en una pequeña sorpresa.
Es una torta fácil de preparar, generosa y abierta a muchísimas variaciones .
Después de tantos años y tantas versiones, esta sigue siendo mi favorita: conserva el recuerdo de aquella receta que Antonella me enseñó en Italia, pero lleva también un poco de todas las cocinas, las mesas y los años que vinieron después.
Poco a poco la adapté, la transformé y terminé convirtiéndola también en una receta muy mía.
RECETA Molde desmontable redondo de 24 cm de diámetro Ingredientes Para la base 200 g de galletitas molidas 85 g de manteca derretida 50 g de azúcar 1 pizca de canela molida Para el relleno 1 kg de ricotta 100 g de azúcar 4 huevos grandes 1 cucharada de fécula de maíz 250 ml de crema de leche 1 cucharadita de extracto de vainilla Ralladura fina de ½ limón 100 g de mermelada de frambuesa Para la chantilly 200 ml de crema de leche, bien fría 20 g de azúcar impalpable ½ cucharadita de extracto de vainilla Para decorar 200 g de arándanos frescos Procedimiento Precalentar muy bien el horno a 180 °C.
Para preparar la base, colocar en un recipiente los 200 g de galletitas molidas , los 50 g de azúcar y una pizca de canela.
Agregar los 85 g de manteca derretida y mezclar hasta obtener una preparación con textura de arena húmeda .
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