Cartas de lectores: Ley de tierras, homilía en Luján, Scaloni
Ley de tierras La Ley de tierras puede abrir las puertas al capital y proteger con reglas claras nuestras fronteras y los recursos estratégicos.
La tierra y el agua de nuestros ríos y lagunas no dejan de ser argentinas porque quien invierte sea extranjero, permanecen dentro de nuestro territorio y bajo nuestras leyes.Lo que sí puede cambiar es la posibilidad de atraer inversiones, incorporar tecnología y generar actividad en regiones que necesitan capital y trabajo.
Los riesgos concretos para la seguridad nacional o el control de los recursos naturales deben atenderse de manera específica y transparente.
Defender el país también significa permitir que sus recursos naturales se desarrollen con controles razonables y previsibles.
La tierra y el agua seguirán aquí, nadie puede llevárselas.
La diferencia será si elegimos integrarnos al mundo y ponerlas en producción o persistir en una desconfianza que termina cerrándole oportunidades al país.
Alejandro L de Elizalde [email protected] Homilía en Luján Creo que quienes opinan que las palabras del arzobispo García Cuerva en Luján fueron desafortunadas o que transmiten “mala onda”, no escucharon –no hay peor sordo que el que no quiere oír- su homilía, en la que pidió “Que María nos enseñe a respetarnos, a perdonarnos, y a dialogar con todos; que dejemos de descalificar al hermano, de ser indiferentes con el que sufre y de dar lugar al odio entre nosotros…” Pienso que nuestro pastor no es ciego a la realidad argentina, que se limita a transmitir el mensaje del Evangelio, y que aplica la enseñanza de Pablo: “¿Busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿O es que intento agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo”. (GAL.
1,10) Marta Acuña [email protected] Scaloni Lloró cuando se cantó el himno nacional; fue el armador de un equipazo de colaboradores para entrenar a la mejor selección de todos los tiempos; estuvo en un segundo plano durante todo el homenaje a Messi.
Sin duda Scaloni nos demuestra con su humildad cual es el camino a seguir para todos los argentinos.
Miguel Martin y Herrera [email protected] Se necesitan patriotas Nuestra historia se fundó sobre los hombros de gigantes como José de San Martín y Manuel Belgrano, hombres que obraron sin esperar recompensa alguna.
Belgrano donó los premios en oro que recibió por sus victorias militares para construir escuelas públicas y murió en la pobreza absoluta.
San Martín rechazó cargos, honores y pensiones; prefirió el exilio antes que participar en luchas por el poder.
Ambos encarnaron el verdadero significado de ser un “patriota”: anteponer el interés general al beneficio personal.
Hoy en día, esa demanda es más urgente que nunca.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.