El Metropolitano abronca el retorno de Julián Alvarez
Madrid, 23 ago (EFE).- Abroncado cuando sonó su nombre por megafonía, cuando salió a calentar en el minuto 52 y cuando entró al campo en el minuto 66, el argentino Julián Alvarez se reencontró con el Metropolitano entre la polémica y los pitos de su afición, por su deseo frustrado de jugar en el Barcelona, que marcó su vuelta a la competición.
“Diles que se vaya, diles que se vaya…”, cantaron desde el fondo los ultras del Atlético de Madrid cuando ingresó en el campo, justo después del 1-1 del Villarreal, cuando Diego Simeone dio recorrido al atacante del conjunto rojiblanco. La necesidad apremia. Y él es fundamental a ojos del técnico en el equipo. Calentaba ya desde el minuto 52.
Ya había transmitido el público el enfado hacia el futbolista entonces, también cuando antes del inicio del encuentro sonó su nombre por megafonía. También hubo un cántico con insultos al Barcelona, en el momento que el atacante salió a calentar en la banda.
Reincorporado al Atlético el pasado 10 de agosto, tras las vacaciones por el Mundial 2026, y fuera del primer partido del pasado miércoles ante el Málaga por falta de rodaje, este domingo ya entró en la convocatoria, ocupó un puesto en el banquillo de inicio, disputó media hora y recibió el enfado de sus aficionados.
No jugaba en el Metropolitano, ante su afición, desde el pasado 29 de abril, en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones contra el Arsenal, en el que marcó el gol del empate de su equipo (1-1) y posteriormente, en el minuto 77, debió de retirarse del terreno de juego por un esguince de tobillo. Forzó para el duelo de vuelta y recayó de la dolencia, por lo que fue baja por lesión para los restantes encuentros del curso de los rojiblancos.
En su vuelta al estadio, todo ha cambiado en su relación con el aficionado del Atlético, al menos por ahora. Fichado desde el Manchester City en 2024, después de dos años, 49 goles y 106 encuentros en el club rojiblanco, con el que tiene contrato hasta junio de 2030, Julián Alvarez trasladó su deseo de ser traspasado al Barcelona este verano. El club rojiblanco se remitió a la cláusula de 500 millones de euros, tras la única propuesta azulgrana de 100 millones y tras los contactos que mantuvo el Barça antes con el jugador.
En el ojo del huracán desde entonces, la bronca recibida este domingo no es nada inesperada. Las declaraciones tanto de Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del Atlético de Madrid, como de Diego Simeone, entrenador del conjunto rojiblanco, tampoco han apaciguado el enfado de un sector de la afición del equipo madrileño por el deseo expreso de Julián Alvarez de irse al Barcelona durante este mercado de verano.
“Vamos a ayudar a Julián y le vamos a seguir cuidando para que pueda darnos todo su potencial, porque le necesitamos para seguir compitiendo entre los grandes de Europa. Debemos comprender que Julián no ha tenido cerca a los mejores consejeros sobre su carrera profesional en los últimos meses”, explicó el viernes a EFE Miguel Ángel Gil.
“Las incertidumbres no están. Miguel Ángel (Gil Marín, consejero delegado del Atlético) habló claramente el viernes.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.