Las remesas hacia Nicaragua se frenarán en 2027 tras el auge previsto para 2026, advierte analista
Nicaragua , el país más dependiente de remesas de América, enfrenta una cuenta regresiva económica: los USD 6,700 millones que recibirá en 2026 —un crecimiento del 10% respecto al año anterior— serán probablemente el último dato positivo antes de una desaceleración que el analista Manuel Orozco proyecta en Confidencial Digital , medio de periodismo independiente nicaragüense.
Para 2027, el crecimiento de esas transferencias caería al 2%, equivalente a pasar de los USD 6,700 millones actuales a apenas USD 7,000 millones.
La diferencia en términos absolutos —unos USD 150 millones menos de los que habrían llegado si el ritmo se mantuviera— llega en el peor momento posible: con exportaciones en retroceso y una deuda externa que no para de crecer.
Nicaragua, tercer país más dependiente de remesas en el mundo Esa posición, detrás de Tayikistán y Tonga, no es un dato menor.
El 80% de las remesas que recibe Nicaragua proviene de Estados Unidos, y la mitad de los hogares receptores depende exclusivamente de ese corredor.
Las remesas no solo sostienen el consumo familiar: también financian la importación de bienes estadounidenses, lo que convierte cada transferencia en un eslabón de una cadena comercial bilateral.
Cuando el flujo se contrae, el efecto se multiplica.
Según el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), organismo de las Naciones Unidas, en 2025 las remesas equivalían al 27% del Producto Interno Bruto de Nicaragua —una cifra que organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y fuentes independientes citadas por Confidencial Digital ubican incluso más arriba, cerca del 32% del ingreso nacional.
Sin esas transferencias, advierte Orozco, la economía sería “más que disfuncional”.
Más de 800,000 nicaragüenses en Estados Unidos en condiciones precarias Esa diáspora es la que sostiene el flujo.
Cerca de 500,000 de ellos llegaron después de 2019, la mayoría huyendo de la represión política del régimen de Daniel Ortega .
Menos del 15% cuenta con alguna forma de permanencia legal estable.
La eliminación del estatus de protección temporal y los programas de alivio humanitario —que combinados amparaban a unos 100,000 migrantes— dejó a una porción enorme de esa comunidad en situación de extrema vulnerabilidad frente a las redadas y deportaciones que se intensificaron desde enero de 2025.
En ese contexto, el migrante nicaragüense promedio no envía más de USD 400 al mes en 2026, y lo hace casi dos veces por mes.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.