Empleados de OpenAI despedidos por filtración de datos afirman que les “preocupa que sus excolegas teman hablar y trabajar”
Los tres investigadores que OpenAI despidió por haber usado “de forma indebida información sensible fuera de los procedimientos establecidos por la empresa” compartieron una carta abierta en X señalando que no cometieron las fallas y alertan que su despido pueda ser utilizado como una forma de silenciar a los empleados.
Jasmine Wang, Tomek Korbak y Mikita Balesni dirigieron la carta al Comité de Seguridad y Protección, al Grupo Asesor de Seguridad y al Consejo Asesor de Misión de OpenAI.
La empresa liderada por Sam Altman había dicho que los tres “violaron políticas y quebrantaron la confianza esencial para el trabajo”, según le confirmaron a CBS News el 1 de octubre de 2026.
“La inteligencia artificial no es una tecnología normal y OpenAI no es una empresa normal”, escribieron en el texto publicado el 8 de octubre de 2026 en la cuenta de Balesni .
“Quienes trabajamos en seguridad vemos los riesgos antes que nadie, y dependemos de la colaboración estrecha con expertos externos para saber cómo abordarlos”.
OpenAI respondió la carta abierta de sus exempleados menos de un día después.
“La semana pasada, tras una investigación exhaustiva, nos desvinculamos de Jasmine, Mikita y Tomek, y confirmamos que violaron las políticas establecidas sobre el manejo de información confidencial.
Nuestra investigación interna reveló una importante violación de la confianza, más allá de lo descrito en la carta que publicaron, y mantenemos nuestra decisión de no continuar con su empleo”, sostuvo OpenAI.
Qué dijeron los exempleados de OpenAI Los investigadores sostienen que sus despidos reflejan un cambio en la cultura de OpenAI, que antes alentaba a los empleados a “plantear inquietudes de seguridad y disentir abiertamente”.
Según la carta, ahora los empleados no saben “dónde están parados” porque una conducta considerada normal hace un mes se volvió motivo de despido.
Los exmiembros del equipo advirtieron que esa incertidumbre puede afectar la capacidad de la empresa para detectar y debatir riesgos antes de que los modelos de inteligencia artificial lleguen al público.
A su juicio, la seguridad de los sistemas avanzados depende de que los investigadores puedan intercambiar información con especialistas externos y comunicar alertas sin temer consecuencias laborales.
La carta sostiene que OpenAI no puede garantizar por sí sola la seguridad de la inteligencia artificial.
Por eso, los tres exempleados reclamaron reglas internas claras que definan qué contactos y colaboraciones están permitidos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae Tecno.