La NASA descubre qué hay dentro de las misteriosas “nubes” que pueden alterar las comunicaciones por radio
La Administración Nacional del Espacio y la Aeronáutica ( NASA , por sus siglas en inglés) realizó recientemente un descubrimiento que acerca información sobre las misteriosas “nubes” que pueden alterar las comunicaciones por radio .
Aunque son invisibles a simple vista, las capas E esporádicas actúan como gigantescos espejos que desvían las señales e interfieren con sistemas críticos de navegación.
Según la NASA: las misteriosas “nubes” que pueden alterar las comunicaciones por radio Las “nubes”, conocidas científicamente como capas E esporádicas (Es) , se originan a unas 60 millas (100 kilómetros) de altitud, en la ionosfera, a partir del polvo vaporizado de meteoros quemados, según explicó la NASA en un comunicado publicado el 2 de septiembre.
En ese umbral, los restos de hierro, magnesio y otros metales de los meteoros se agrupan en densas láminas capaces de hacer rebotar las ondas de radiofrecuencia.
Los nuevos resultados de un cohete sonda de la agencia que transportó cinco detectores a través de una de estas capas simultáneamente derribaron la teoría clásica de que estas nubes eran láminas planas y uniformes.
En su lugar, el equipo descubrió una estructura irregular y turbulenta , moldeada por los vientos de la atmósfera neutra .
“Las capas E esporádicas son, en cierto sentido, espejos gigantes de ondas de radiofrecuencia en el cielo ”, apuntó Aroh Barjatya, investigador principal de la misión y profesor de física de la ingeniería en Embry-Riddle en Daytona Beach, Florida.
Por su parte, Henry Valentine, autor principal del estudio, quien realizó el trabajo en Embry-Riddle y ahora es investigador en el Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU., remarcó la importancia de los resultados en comparación con la información que se tenía previamente.
“Muchas veces se piensa en la onda E esporádica como una única capa de densidad bien definida, pero lo que observamos en nuestro caso es que interactúa con el viento neutro y estas turbulencias atmosféricas en espiral.
En lugar de una superficie plana, se parece más a un rollo de canela ”, detalló.
En el descenso del cohete, la capa se dividió en dos picos de densidad diferenciados.
Los científicos asociaron esta forma con la modulación provocada por la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz —genera patrones de olas rompientes en nubes comunes—.
Sin embargo, aclararon que se trata de una explicación plausible y no confirmada, debido a que el vuelo no midió directamente los vientos ni los campos eléctricos locales.
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