El hombre que mantuvo cautivas más de diez años a tres mujeres, lo atraparon después de un descuido y se declaró culpable de 937 cargos
Días antes de morir, Ariel Castro vio cómo las topadoras derribaban la casa de Cleveland, Ohio, Estados Unidos, donde había mantenido encerradas a tres mujeres durante una década.
Semanas después de escuchar su sentencia, se quitó la vida .
Castro murió el 3 de septiembre de 2013: se ahorcó en su celda de una prisión de Ohio, semanas después de ser condenado a cadena perpetua más 1.000 años de cárcel por secuestrar y violar a Michelle Knight, Amanda Berry y Gina DeJesus en Cleveland.
La médica forense Jan Gorniak dictaminó que la causa de su muerte fue un suicidio.
Una investigación posterior halló irregularidades graves en la vigilancia de la prisión de Ohio.
Un informe difundido en octubre de 2013 por el Departamento de Correccionales de Ohio informó que los guardias no completaron correctamente sus rondas de control esa noche.
Según revelaron medios periodísticos por entonces, dos oficiales modificaron los registros de cinco rondas de vigilancia nocturnas que debían realizarse cada media hora.
Los responsables quedaron suspendidos sin goce de sueldo mientras avanzaba la investigación interna.
El mismo reporte abrió una hipótesis alternativa: la posición del cuerpo, con el pantalón y la ropa interior bajos hasta los tobillos, llevó a considerar la posibilidad de una asfixia autoerótica en lugar de un suicidio planificado.
Esa parte del informe no llegó a una conclusión inapelable.
Castro nació el 10 de julio de 1960 en Yauco, Puerto Rico, hijo de Pedro Castro y Lillian Rodríguez.
Sus padres se divorciaron y su madre se mudó con los hijos a Pensilvania antes de instalarse finalmente en Cleveland.
De niño, Castro fue abusado sexualmente por un vecino y por un tío.
Su madre también lo golpeaba con cinturones y palos .
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