Luque y De Miranda cortan orejas a cambio de cogidas en la corrida del Pilar en Zaragoza
Zaragoza, 12 oct (EFE).- El diestro sevillano Daniel Luque, que tuvo que ser atendido en la enfermería de una herida en la cabeza y de la luxación de un hombro, y el onubense David de Miranda, que sufrió traumatismos y varetazos, cortaron hoy sendas orejas en la corrida del Día del Pilar de la feria taurina de Zaragoza.
Todo sucedió en la segunda parte del festejo, que fue cuando llegaron los momentos de mayor intensidad de un festejo en el que antes se vieron pocas cosas de interés, salvo el buen trato administrado por Miguel Ángel Perera al débil primer, del que pudo haber cortado la oreja de no haberse alborotado el tendido por el salto de un espontáneo antitaurino a la muerte del astado.
En el otro turno, el extremeño ya no pudo remontar ante un descastado y flojo sobrero de Puerto de San Lorenzo.
El segundo, de 600 kilos de peso, derribó aparatosamente en varas pero llegó con escasos bríos y a la defensiva a la muleta de Daniel Luque, que pudo desquitarse con el quinto ya desde que lo recibió de capa con los mejores lances de la tarde y en su pique en quites con David de Miranda entre los buenos puyazos de Jabato a un astado que empujó el caballo hasta los medios.
Tras saludar su cuadrilla en banderillas, con la plaza en total efervescencia, Luque aprovechó con la diestra el brío del de Juan Pedro Domecq hasta que el animal comenzó a buscar las tablas de toriles.
Y fue al intentar sacarlo hacia las afueras cuando acabó volteando dura y aparatosamente al sevillano, que tuvo que entrar a la enfermería para que Perera acabara con el toro y sus hombres pasearan la oreja concedida.
En la lidia del tercero también alternaron en quites Luque y De Miranda, aprovechando su buena condición desde la salida, pero que el onubense, que le abrió faena de rodillas, no acabó de aprovechar en toda su extensión hasta que pudo meterse en la distancia corta, momento en el que también fue volteado, antes de fallar con espada y descabello.
El sexto le puso en apuros con el capote con unas embestidas inciertas que luego acabaron siendo francas y repetidas en una faena con altibajos de temple y sitio pero que De Miranda remontó de nuevo con su ya habitual y opulista "arrimón", además de circulares y unas bernadinas en las que de nuevo resultó volteado de fea manera.
Aun contusionado, fue así como terminó de calentar al festivo e impresionado tendido que, tras la estocada, pidió para él desmesuradamente una segunda oreja, que el presidente no concedió para escuchar por ello una fuerte y sonora bronca.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae.