Aragón, laboratorio de centros de datos, pone a prueba el retorno de grandes inversiones
Isabel Poncela Laborda Zaragoza, 11 oct (EFE).- Aragón se ha convertido en el gran laboratorio español de los centros de datos de inversiones milmillonarias, capaces de transformar el tejido productivo pero también de anticipar los interrogantes de una industria que necesita enormes cantidades de electricidad, suelo y agua y cuya aportación al empleo y al territorio empieza a cuestionarse desde diferentes ámbitos.
La prueba llega, además, cuando las reglas están a punto de cambiar.
El Gobierno de España mantiene en tramitación un real decreto que condicionará el acceso a la red eléctrica de los nuevos grandes centros de datos con requisitos de eficiencia, consumo de agua y utilización de energías renovables, una norma que pretende aprobar a finales de octubre o principios de noviembre y que ha encontrado la oposición del sector y del Gobierno de Aragón.
El plazo de presentación de alegaciones concluyó el 10 de septiembre, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya ha emitido su dictamen y el Ministerio para la Transición Ecológica debe ahora incorporar las modificaciones que considere oportunas y después debería someterse el texto al dictamen del Consejo de Estado.
La convocatoria electoral no paraliza automáticamente su aprobación, ya que se trata de un real decreto que no necesita pasar por la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados y que puede aprobar directamente el Consejo de Ministros, aunque tendría que hacerlo preferentemente antes de las elecciones porque tras el 29N el Gobierno pasaría a estar en funciones, con competencias limitadas, y, en ese escenario, la aprobación del real decreto exigiría justificar razones de urgencia o de interés general.
El borrador establece que, mientras las renovables no superen el 90 % del mix eléctrico español, los centros de al menos 1 MW deberán acreditar que como mínimo el 80 % de la electricidad que consuman cada hora esté respaldada por energía renovable generada en esa misma hora.
Además, por cada nuevo megavatio de consumo deberá incorporarse nueva generación renovable, mediante autoconsumo o contratos a plazo, procedente de instalaciones puestas en servicio en los 18 meses anteriores.
La regulación llega cuando Aragón ha pasado en apenas cuatro años de albergar los tres centros originales de Amazon Web Services (AWS), operativos desde 2022 en Huesca, Villanueva de Gállego y El Burgo de Ebro, a concentrar proyectos de grandes grupos tecnológicos y financieros.
Solo AWS ha elevado a 33.700 millones de euros su programa de inversión en Aragón hasta 2035.
El expediente de los tres campus de Microsoft supera los 5.300 millones en urbanización y construcción y QTS-Blackstone cifra ahora en hasta 13.471 millones el complejo Rhodes de Calatorao.
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