Nunca 2,1% será menos que 0,8%
“Y al final julio empezó con cero...
Inflación mayorista = 0,8%.
Ciao!”, escribió el presidente Javier Milei en sus redes, en un intento de celebrar un triunfo dentro de una evidente derrota.
La inflación según Indrec en julio fue del 2,1%, cuando el Presidente había prometido que iba a comenzar con “cero”.
Sin embargo, este indicador mayorista -que es muy bueno, pero dentro de otro contexto- le sirvió al gobierno para disfrazar su pronóstico equivocado, pero, además, tomando un dato que no tiene relación directa e inmediata con el bolsillo del ciudadano de a pie, porque la inflación mayorista incluye la medición de los servicios públicos y no tiene medido el costo que existe entre aquella y la oferta final al consumidor que, obviamente, sí lo tiene en cuenta la inflación minorista.
Por ejemplo, nadie podría renovar su contrato del alquiler mostrando los indicadores mayoristas, que están dos puntos por debajo del indicador anual de inflación y ninguna prepaga de salud o los servicios desregulados aumentarán un 0,8% a fin de mes, sino que lo hará en un porcentaje superior a 2%.
Es allí cuando la realidad mata al relato.
Tampoco hay que perder de vista que, en enero pasado, Marcos Lavagna renunció al Indec luego de trabajar todo un año para aplicar una nueva medición de la inflación, más actualizada, sobre la base de la nueva canasta y servicios y que no se lo permitieron.
De algún modo, el ministro Luis Caputo lo reconoció al señalar en aquel momento: “Se trabajó en la nueva metodología del Indec.
Marco tenía como fecha implementarlo ahora, pero con el presidente siempre tuvimos la decisión que se haga cuando el proceso de desinflación se haya consolidado”.
Sostener este tipo de medición, cuestionada por muchos técnicos del mismo Indec, genera ciertas distancias respecto a otras mediciones oficiales, como la del Instituto de Estadísticas del GCBA, cuyo IPC midió en julio 2,9%.
La inflación es uno de los problemas centrales que debe enfrentar el Gobierno en la antesala del año electoral .
Si bien todos reconocen que la inflación bajó considerablemente, también se advierte que aún está lejos de ser derrotada, en un escenario de recesión que muestra otras caras negativas, como la caída del empleo registrado, del poder adquisitivo, el endeudamiento familiar y la baja de confianza de la sociedad en el gobierno, algo mucho más notorio en un mes-julio- donde todos los indicadores fueron negativos.
Todo este entramado llevó a que el riesgo país suba más de 100 puntos en los últimos 30 días, alcanzando los 517 puntos esta semana.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.