Pastizales, carbono y conservación
Uno de los ecosistemas más amenazados y menos protegidos de la Argentina son los pastizales, que podemos diferenciar en términos coloquiales en las Pampas y los pastizales mesopotámicos.
Estos últimos tienen una especial representación en el nordeste de Corrientes, donde se destaca la cuenca del Río Aguapey y su área de influencia, unas 370.000 hectáreas de altísimo valor ambiental, con extensos pastizales, humedales y remanentes de bosque nativo que albergan una notable diversidad biológica.
Además, cumplen funciones ecológicas clave, como la regulación hídrica, el almacenamiento de carbono, la provisión de hábitat para fauna amenazada y ser escenario de ganadería extensiva tradicional e identitaria de la provincia de Corrientes.
En cuanto a especies en peligro de extinción, Aguapey concentra una decena de especies de aves amenazadas, tanto a nivel nacional como internacional .
Una de ellas es el Tordo Amarillo, especie emblemática de la región, cuya supervivencia depende directamente de la conservación y el manejo adecuado de los pastizales naturales del litoral.
Pese a que el sitio ha sido declarado Área Clave para la Biodiversidad, la superficie de sus pastizales desde la década de 1990 viene sufriendo una importante retracción debido a la expansión galopante de las forestaciones de pinos y eucaliptos impulsada por políticas públicas de subsidios y beneficios fiscales .
Si bien los números de plantaciones en la provincia de Corrientes varían según la fuente consultada, las estimaciones recientes indican que en la actualidad hay unas 550.000 hectáreas, de las cuales el 70% serían pinos y un 30% eucaliptos, mayormente plantados en macizos y algunas pocas hectáreas como cortinas.
En escenarios tan delicados y complejos como el Aguapey es clave adoptar un modelo de ordenamiento territorial integral que articule conservación, investigación aplicada, monitoreo de biodiversidad y diálogo permanente entre actores locales, para promover buenas prácticas y aportes concretos también a políticas públicas ambientales.
En este contexto, las empresas agropecuarias y forestales son claves para contribuir con la planificación a futuro de la actividad en la región.
Porque la expansión de usos productivos sin una adecuada zonificación y evaluación de impactos acumulativos representa un riesgo significativo para los pastizales naturales, los humedales y las especies que dependen de ellos.
Y también para el desarrollo regional.
En los últimos 30 años hemos visto cómo esta región de la Argentina se ha venido modificando sustancialmente, en ambientes terrestres y acuáticos.
Y sus pastizales naturales fueron encorsetados entre los macizos forestales, impactando de manera directa sobre un sinnúmero de especies y sobre la cultura gaucha de nuestras pampas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.