Diputados advierten sobre el “Superniño” y exigen acelerar entrega de alimentos ante muerte de 32 niños por desnutrición en Guatemala
Guatemala enfrenta un Superniño cuyos efectos se extenderían hasta mayo de 2027 , mientras el registro oficial confirmó la muerte de 32 niños por desnutrición aguda en lo que va del año.
La presidenta de la Comisión de Seguridad Alimentaria del Congreso exigió respuestas anticipadas ante la sequía y la falta de alimentos en comunidades del corredor seco y de las periferias urbanas.
El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social contabilizaba, al 5 de septiembre, 194 sospechas de muertes vinculadas con desnutrición aguda.
De ese total, 114 casos fueron descartados, 32 quedaron confirmados y 48 permanecían bajo investigación , según expuso ante los diputados el viceministro de Atención Primaria en Salud, Carlos Santa Cruz.
La advertencia sobre el fenómeno climático surgió durante una sesión con funcionarios del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, el Ministerio de Desarrollo Social, Salud y la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres.
La titular de la comisión, Marleny Matías, pidió tomar medidas antes de que la emergencia se profundice: “Hay que poner las barbas en remojo”.
La legisladora transmitió la preocupación planteada y también sostuvo que las familias del corredor seco y de zonas urbanas periféricas “la están pasando muy mal” y que ya hay comunidades sin alimentos disponibles.
La desnutrición aguda y la presión sobre las familias rurales En Baja Verapaz, las autoridades evaluaron a 3.490 niños menores de cinco años entre junio y agosto.
Detectaron desnutrición aguda en 165 de ellos: 64 se recuperaron, dos casos fueron descartados y 99 continuaban activos.
La presidenta de la comisión cuestionó si las raciones estatales alcanzan para hogares ampliados, donde también viven abuelos y otros familiares.
Advirtió que, en comunidades alejadas de Baja Verapaz, el traslado hasta una cabecera municipal puede costar más que los productos que recibe cada familia.
Las canastas de los programas de Inseguridad Alimentaria y de Atención Primaria en Agricultura tienen la misma composición y cuestan entre 200 y 241 quetzales.
Incluyen una botella de 800 mililitros de aceite vegetal, cinco libras de arroz, diez libras de frijol, 2,2 libras de hojuelas de avena, una libra de harina de maíz y soya fortificada, diez libras de azúcar y 25 libras de maíz o diez libras de harina de maíz.
La ración de reserva estratégica cuesta 292 quetzales y contiene cinco libras de arroz, 15 libras de frijol y 50 libras de maíz.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae América.