De los aviones al pan: cómo nació Le Blé, la cadena de cafeterías que hoy atraviesa su mayor crisis
Durante años, Paul Petrelli y Donatienne Fievet vivieron entre aeropuertos, reuniones, viajes y ciudades distintas.
Se conocieron trabajando en la industria aerocomercial y los traslados laborales los llevaron a vivir en Nueva York, Madrid, París y Frankfurt.
Los dos tenían carreras consolidadas y una vida profesional que, desde afuera, no parecía necesitar un cambio.
Pero a los 45 años, Paul sintió que había llegado a un punto de inflexión .
Era entonces o nunca.
Y decidieron abrir una panadería.
“Los dos venimos de una industria de mucho glamour.
Trabajar en la aviación era una vida de champagne con un suelo de cerveza, pero nos permitía conocer todo el mundo, viajar en primera clase y ganar bien.
Pero siempre quise emprender.
En la compañía estábamos cómodos, a gusto.
La pasábamos bien, y tengo que reconocer que cuando arrancamos con Le Blé pasaron muchos años hasta sentirnos contentos nuevamente”, contó Paul en una entrevista de 2023.
Donatienne es belga y creció en Tournai, una ciudad cercana a la frontera con Francia, donde vivió hasta los 23 años.
Paul, en cambio, se crio en Belgrano y conservaba el recuerdo de las panaderías de barrio de su infancia y de los scones que preparaba su abuela irlandesa.
Esas dos memorias, la de los cafés belgas de ella y la de las panaderías porteñas de él, terminarían encontrándose años después en la idea de Le Blé La idea de Le Blé empezó a gestarse mucho antes de que decidieran abrir el primer local.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.lanacion.com.ar — el contenido pertenece a La Nación.