La cadena perpetua para los policías acusados de matar a Diego Bello, un poco más cerca
Un auto firmado el 13 de octubre por la jueza de Manila encargada del caso por el crimen de Diego Bello allana el camino para que, casi siete años después de la muerte del joven coruñés, se haga por fin justicia.
El documento de nueve páginas al que ha tenido acceso ABC niega el intento de los tres policías acusados de la muerte del empresario gallego de librarse del juicio y mantiene que «el mero hecho de que el objetivo de una operación antidroga muera durante ella, constituye una señal de alarma que obliga a cuestionar la regularidad de la actuación policial ».
El mismo texto reconoce, para mantener viva la causa y sentar en el banquillo a los tres agentes que participaron del tiroteo en el que Bello falleció, que «la hipótesis de que el coruñés muriera durante un tiroteo con los uniformados es viable y plausible».
Una apreciación fundamental para la acusación que ejerce la familia de la víctima y que sigue muy de cerca el proceso pese a los 12.000 kilómetros que separan la ciudad herculina de Filipinas.
Con la vista puesta en la siguiente cita con la justicia, dentro de un plenario que lleva varios años abierto y que supone una verdadera carrera de obstáculos, el letrado de la acusación particular, Guillermo Mosquera, no tira la toalla y ve el final más próximo.
El auto del tribunal supone, para él, un refrendo a la tesis que llevan años defendiendo y con la que ahora la jueza parece empatizar al rechazar de plano al archivo de la causa por ver indicios claros de asesinato.
Los tres policías acusados habían solicitado al tribunal que pusiera fin al procedimiento al considerar que las pruebas presentadas por la acusación resultaban insuficientes para fundamentar una condena.
Sin embargo, tras examinar el conjunto de las pruebas testificales, documentales, médicas y científicas practicadas, el tribunal ha rechazado sus pretensiones y ha acordado proseguir con las indagaciones.La resolución adquiere especial trascendencia porque el tribunal considera que las pruebas presentadas por la acusación resultan suficientes, en esta fase procesal, para mantener las acusaciones formuladas contra los tres agentes.
A ellos - el capitán Wise Vincent Panuelos y los sargentos Ronel Pazo y Nido Boy Esmeralda - los acusan de emboscar a Diego Bello para acabar con su vida, incriminándolo falsamente por traficar con drogas.
Es más, cuando saltó a los medios la muerte del español, las autoridades del país —que en 2016 declaró la guerra a las drogas de la mano de su presidente Rodrigo Duterte— tacharon al coruñés de capo del narcotráfico y publicaron que lo habían abatido en defensa propia después de que Diego se sacase una pistola de la riñonera para dispararles.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.