La Nobel de la Paz Navi Pillay recomendaba la censura para «no provocar» al islam radical
La polémica entre la Nobel de la Paz Navanethem Pillay y Estados Unidos por su investigación de la guerra de Gaza y su papel en el Tribunal Penal Internacional no es la única controversia que pesa sobre la galardonada.
El terremoto de críticas ha tenido réplica en Europa, muy especialmente en Dinamarca, donde el exministro de Exteriores Per Stig Moller ha recordado que Pillay le recomendó imponer la censura en su país para no «provocar» al islam radical durante la crisis de las viñetas de Mahoma.Después de que varios ilustradores daneses no se atreviesen a dibujar imágenes de Mahoma para un libro infantil sobre el islam, doce caricaturas fueron publicadas por el periódico 'Jyllands-Posten' el 30 de septiembre de 2005.
Su artículo trataba sobre libertad de expresión y autocensura y destacaba que «la sociedad moderna y secular es rechazada por algunos musulmanes».Los caricaturistas recibieron amenazas de muerte y se produjeron multitudinarias manifestaciones en Irán, Afganistán y Pakistán exigiendo un juicio y una condena para los dibujantes.
Cuando Dinamarca intentó recabar el apoyo de la entonces Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay sugirió medidas de censura para mitigar la crisis.
Incluso tras un ataque terrorista contra la Embajada danesa en Pakistán, en el que murieron seis personas, siguió dando la espalda a Dinamarca.El exministro de Exteriores danés Per Stig Moller ha expresado ahora en las redes sociales su disgusto por la entrega del Nobel de la Paz a Pillay.
Recuerda que, entre aquellas doce caricaturas, las había también que satirizaban a figuras políticas danesas e incluso una sobre el periódico 'Jyllands-Posten', el mismo que las publicaba, porque «se trataba de una defensa de la libertad de expresión».
Primero, las amenazas llegaron contra el viñetista Kurt Westergaard, quien dibujó un terrorista con una bomba encendida en el turbante que no representaba a Mahoma.
A principios de febrero de ese año, las embajadas danesas en Damasco y Teherán, así como el consulado danés en Beirut, fueron incendiadas por manifestantes.«Debería haber sido obvio, se trataba de la libertad de expresión, que concierne a los derechos humanos», defiende todavía hoy Per Stig Moller, «pero su respuesta fue que había que introducir la censura para que no volviera a ocurrir».
Se refiere a la indicación de «censurar la difamación de la religión» que dio Pillay desde el cargo de Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.
Por este motivo, se ha declarado «sorprendido» y «enfadado» al saber que ha sido distinguida con el Nobel de la Paz. «No está cualificada.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.