150.000 cartas
La mejor red social del mundo la inventó Nick Cave en septiembre de 2018, cuando abrió The Red Hand Files, un buzón público que desde entonces atiende con mimo, gracia y esa rara intensidad que impone el formato epistolar, donde las palabras recuperan su peso y su poso y su belleza, a veces triste, otras luminosa.
Hace unas semanas, el músico anunció que había recibido su carta número 150.000.
Era de una mujer argentina –Agustina, de Buenos Aires– que le preguntaba cómo podía conseguir que su pareja dejara de ser el centro de su mundo. «Lo amo tanto que ahora dependo de su presencia porque todo es mejor a su lado», le decía.
Sería un delito parafrasear la respuesta del artista: «No soy quién para aconsejar sobre cómo mantener el amor a una distancia sensata, Agustina.
Contra el consejo de un ejército de terapeutas, analistas, padrinos de programas de doce pasos, coaches de vida, hipnotizadores y oradores de TED Talks, mi esposa y yo seguimos comprometidos con una total fusión emocional, una dosis masiva de codependencia, un buen cuidado disfuncional y una buena cantidad de esclavitud.
Soy un planeta feliz orbitando indefenso alrededor de mi esposa, el sol; soy su vasallo, su mono encadenado, bajo su dominio, embriagado por ella, perdido en ella.
Sospecho que si le preguntaras, diría que ella es el planeta y yo el sol, pero eso sería modestia por su parte.
Sea como sea, estamos mejor juntos y somos un desastre separados».Con el tiempo, este buzón se ha convertido en un lugar extraño («hermoso y extraño», en palabras de Cave) donde la gente se desnuda y habla de sus pesares más profundos o recientes o le pregunta por su fe, por la esperanza, por el asombro, por el sentido de una canción, por lo que sea.
Un tal Andrei, de Helsinki, se quejaba hace poco de que la mayoría de las cartas trataban sobre la pérdida. «Tienes razón, aunque (...) no las veo simplemente como cartas tristes, sino como cartas de inmenso valor espiritual, pues tras su angustia se esconde una valiosa perspectiva sobre lo que significa vivir plenamente.
Al abrir sus corazones, estas personas, estos dolientes, nos muestran el camino para cuidar un mundo que muchos sentimos que necesita urgentemente reparación», le respondió el músico, que ha perdido a dos hijos y ha convertido el duelo en el lugar desde donde mira, piensa y escucha.Me imagino a Nick Cave leyendo todas estas cartas, diariamente, escogiendo cada semana aquella que le despierta una respuesta.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.