La NASA se rinde con el telescopio Swift: su misión de rescate ha fracasado y solo queda exprimirlo antes de que se queme en la atmósfera
Al final no ha podido ser.
La NASA ha puesto todo su empeño en rescatar al Observatorio Neil Gehrels Swift, el conjunto de telescopios espaciales que lleva meses cayendo lentamente en picado hacia una desorbitación inevitable.
Dada la importancia de su trabajo, se lanzó una misión para devolverlo a una órbita más estable, pero esta ha fracasado y no hay tiempo de poner otra en marcha, así que toca asumir que el Swift tiene los días contados.
Por eso, la NASA ha decidido exprimirlo hasta el final, para obtener la mayor cantidad posible de datos.
Encendido urgente de los telescopios .
Todos los instrumentos de Swift llevaban varios meses apagados, con el fin de disminuir la resistencia que estaba provocando el declive de los telescopios.
Sin embargo, ya no hay nada que hacer.
Se van a caer de todos modos, por lo que lo más rentable es encender de nuevo los instrumentos y ponerlos a trabajar hasta que todo acabe.
Por ahora, se han encendido dos de los tres telescopios y se ha empezado a recopilar datos.
Cabe destacar que, con ello, aumentará de nuevo la resistencia con la atmósfera, por lo que volverá a acelerarse la desorbitación.
No obstante, esta es la opción menos mala de todas.
Datos muy necesarios .
El Observatorio Neil Gehrels Swift se lanzó en 2004 con el objetivo de estudiar algunos de los eventos más poderosos y explosivos del universo, como los estallidos de rayos gamma , las supernovas, las erupciones de rayos X y las galaxias impulsadas por agujeros negros supermasivos.
Esto se debe a que es un observatorio multi longitud de onda, con instrumentos capaces de tomar datos tanto en la franja del espectro correspondiente a los rayos gamma como en ultravioleta/óptico y rayos X.
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