El Palio de Siena, los diez asesinos
El pasado 18 de agosto se disputó el último Palio del año.
Fue la lluvia quien retrasó esta carrera de caballos tribal, efímera y salvaje, y que debía haberse corrido el 16 de agosto, fiesta de la Asunción.
La victoria fue para Giovanni Atzeni (alias Tittia, sardo de 41 años), y supuso una gesta excesiva, con toques de éxtasis y dolor : galopando a lomos del caballo Anda y Bola, defendiendo los colores de la contrada Nicchio conquistó su 13º Palio, igualando el récord de Luigi Bruschelli (Trecciolino) y situándose a uno del tótem Andrea Degortes (Aceto).
Siena , a través de la Piazza del Campo, acabó a sus pies; él, sometido y endiosado por un barrio que no ganaba desde hace 28 años, acabaría en el hospital para supurar sus heridas bellas, para tutelar un alma incapaz de distinguir el bien del mal.
Porque sí, el jinete sienés parece haber salido de las novelas de Pasolini, siempre gobernadas por esos personajes amorales capaces de matar gratuitamente a la vez que arriesgan sus vidas por salvar una golondrina en el río.
No hay grises.«El Palio tiene un aura triste, melancólica y decadente.
Es similar a la corrida, donde mueren los toros.
Ahora la situación es mejor, pero antes los caballos eran diablos.
No estaban bien entrenados.
Se lesionaban a menudo.
A veces, de forma exagerada.
Por lo demás, qué decir, esto es una carrera con más de quinientos años .
Siena vive para ella.
Nací en Cerdeña, y cuando llegué aquí pensaba que estaban todos locos.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Deportes.