¿Pueden transmitir legionela los nebulizadores de las terrazas?
Cada verano, corremos a las terrazas para disfrutar de un cóctel o unos aperitivos.
De repente, sentimos una sensación de frescor caído del cielo en forma de pequeñas gotitas de agua, que también llegan a nuestra comida y bebida.
Es el sistema de nebulización al que recurren los establecimientos de hostelería para refrescar el ambiente.
Y cada año reaparece una pregunta: ¿pueden estos dispositivos transmitir legionela ?La duda es comprensible.
La bacteria Legionella se transmite por la inhalación de pequeñas gotas de agua , precisamente el tipo de aerosol que generan estos sistemas.
Sin embargo, la respuesta no depende de la mera presencia (o ausencia) de un nebulizador.
El riesgo está relacionado con las condiciones de la instalación, su mantenimiento y la posibilidad de que el microorganismo se multiplique y llegue a las personas.Comprender cómo se produce la transmisión permite valorar este riesgo sin caer en alarmismos innecesarios.¿Qué es la legionela?Legionella es una bacteria que vive de forma natural en ríos, lagos y otros ambientes acuáticos.
Su presencia no supone, por sí sola, un problema para la salud.
De hecho, las personas estamos expuestas a ella de forma habitual sin que esto cause una infección.El riesgo aparece cuando la bacteria encuentra condiciones favorables para multiplicarse en sistemas artificiales de agua.
Las temperaturas templadas, el estancamiento y la acumulación de sedimentos o biopelículas pueden favorecer su crecimiento si la instalación no se mantiene correctamente.Aun así, la presencia de Legionella no implica automáticamente que vaya a producirse una infección.
Para que exista un riesgo real deben coincidir varios factores relacionados con la multiplicación de la bacteria y su llegada hasta las personas.¿Cómo se transmite realmente?A diferencia de otras enfermedades transmitidas por el agua o los alimentos, la legionelosis no suele contraerse al beber agua.
La principal vía de transmisión es la inhalación de pequeñas gotas de agua, conocidas como aerosoles, que contienen la bacteria.Por eso no basta con que haya agua ni con que Legionella esté presente: también deben generarse aerosoles que puedan inhalarse y proceder de una instalación donde la bacteria haya podido multiplicarse.Esta forma de transmisión explica por qué la prevención se centra en determinadas instalaciones que pulverizan o dispersan agua.
Torres de refrigeración, fuentes ornamentales y algunos sistemas de agua sanitaria o nebulización tienen algo en común: pueden generar aerosoles si no se diseñan y mantienen correctamente.¿Por qué los nebulizadores llaman la atención?Los sistemas de nebulización utilizados en terrazas, patios o espacios abiertos pulverizan agua en gotas muy pequeñas.
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