Europa y China alcanzan un acuerdo que apunta a reducir a la mitad la llegada de coches híbridos chinos en cuatro años
La llegada de coches fabricados en China lleva tiempo poniendo a prueba a la industria automovilística europea.
Los fabricantes del gigante asiático han ganado presencia en el mercado comunitario, especialmente en segmentos donde la electrificación está transformando la oferta de vehículos .
Pero hay una diferencia importante que no siempre resulta evidente: un coche eléctrico y uno híbrido no reciben necesariamente el mismo tratamiento comercial.
Y esa distinción ha terminado adquiriendo una dimensión que va mucho más allá de las preferencias de los conductores europeos.
Un acuerdo para reducir las importaciones.
La Unión Europea y China alcanzaron este viernes un entendimiento sobre el comercio de automóviles híbridos tras dos días de negociaciones en Pekín, celebradas el 8 y el 9 de octubre.
Maroš Šefčovič, comisario europeo de Comercio y Seguridad Económica, explicó que el acuerdo podría reducir más de la mitad los envíos de estos vehículos desde China al mercado comunitario durante los próximos cuatro años.
El Ministerio de Comercio chino confirmó el entendimiento , aunque no precisó cómo se aplicará ni recogió expresamente esa reducción en su comunicado.
El origen está en los aranceles.
Para entender cómo hemos llegado hasta aquí, tenemos que retroceder a octubre de 2024.
Entonces, la Comisión Europea impuso aranceles compensatorios adicionales a los vehículos eléctricos de batería fabricados en China, tras una investigación antisubvenciones.
Los recargos oscilan entre el 7,8% y el 35,3%, dependiendo del fabricante, y se suman al arancel ordinario del 10%.
Sin embargo, aquella medida dejó fuera a los híbridos, tanto convencionales como enchufables, que siguieron pagando únicamente el arancel ordinario.
En desarrollo.
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