Macklemore, un 'gran tipo'
Macklemore ya era un pringao cuando ganó el GRAMMY a Mejor Álbum de Rap en 2014 solo por ser blanco . Ser blanco le hizo imponerse a, ojo, Nothing Was The Same de Drake, Good Kid, M.A.A.D City de Kendrick Lamar, Yeezus de Kanye West y Magna Carta Holy Grail del putísimo Jay Z. No volvió a ganar ningún premio jamás. Pasó de moda cuando pasó de moda el Harlem Shake y vestirse con pitillos y deportivas gigantes: hace diez años y demasiado tarde. Suponiendo que The Heist sea una aportación decisiva a la música, no ha aportado nada más ni a la cultura ni a la industria desde hace mucho tiempo .
Cuando a un tipo así un tipo como Ed Sheeran le da la oportunidad de cantar delante de cientos de miles de personas, lo que tiene que hacer es dar las gracias, disfrutar del catering que le ponen en el camerino e intentar que el público del artista que te ha invitado llegue lo más feliz posible al concierto por el que ha pagado cientos de dólares y que espera desde hace meses. Sobre todo cuando llevas sin probar las mieles del éxito desde hace tanto tiempo como le pasa a Macklemore.
Pero si eres un pringao y un desagradecido, y todo te viene grande, decides emplear el tiempo que Ed Sheeran te regala para que vuelvas a sentirte artista en crear polémica, grabar un vídeo viral para tus redes sociales y poder hacerte la víctima para que el mundo entero vuelva a recordar cómo se deletreaba tu nombre. Eso sí. No para escuchar tus nuevas canciones, que le siguen interesando tan poco al público que ahora te utiliza como títere político como antes. Al único al que parece que no le daban igual tus canciones, a Ed Sheeran, un tipo que lleva años dedicándose a cantar y que probablemente estaba sentado en un sillón entre bambalinas cuando te escuchó aprovechar tu minuto de gloria para ponerte el pin del buenísimo y nunca pensó que lo que querías era echarle a los leones.
Un amigo te invita a su casa y te dedicas a armar follón hasta que le llaman la atención sus nuevos vecinos. La educación bien entendida empieza por uno mismo. De nada sirve que seas solidario con los que viven a miles de kilómetros de tu mansión si no eres leal con los que tienes cerca. Probablemente Ed Sheeran te llamó cuando te dejó tu piba y a ninguna de las personas que ahora te chupan la polla por ser el más comprometido del mundo le importas lo más mínimo.
Cuando suceden estas cosas hay que imaginarse la secuencia completa . En la secuencia completa , Macklemore recibe la llamada del responsable de contrataciones de su equipo, coge el teléfono en la piscina de su casa en las Hills y lo primero que escucha es el descorche de una botella de champán rosé y un grito - yiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiijah - que le atrona el oído. Macklemore tiene que separar el móvil de la oreja porque le ha hecho daño en el tímpano y pregunta: “¿Qué pasa, Jimmy? ¿A qué vienen esos gritos a estas horas de la mañana?”. Y Jimmy, limpiándose la espuma del vino de la boca, le explica que el mismísimo Ed Sheeran, Eddy, personalmente , ha pedido que le telonee en sus conciertos en la próxima gira por estadios en Norteamérica .
Mack cuelga el teléfono y, mientras le da un sorbo a su cold brew , recibe otra llamada.
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