Emilio Baena, exinspector de Hacienda: «Se puede llegar a cobrar unos 110.000 euros brutos. El 80-85% depende solo de ir a trabajar y el resto, de los bonus»
La Agencia Tributaria es uno organismo esencial para el funcionamiento del Estado.
Sus profesionales se encargan de gestionar los impuestos, perseguir el fraude fiscal, recaudar deudas pendientes y controlar las operaciones aduaneras.Entre ellos destacan los inspectores de Hacienda , cuya principal misión es comprobar que los contribuyentes cumplen correctamente sus obligaciones fiscales, investigar posibles incumplimientos y regularizar la situación tributaria cuando corresponde Se trata de trabajadores integrados en el subgrupo A1 , la máxima clasificación dentro de la función pública.
Para acceder al cuerpo se exige estar en posesión de un título universitario de Grado o Licenciatura.Una vez dentro, su cometido incluye funciones como la obtención de información con trascendencia tributaria, la valoración de bienes y derechos y las actuaciones de comprobación e investigación .Un exinspector de Hacienda explica cómo funcionan los sueldos y bonusEstas responsabilidades suscitan el interés de muchos ciudadanos, sobre todo en lo relacionado con el salario que percibe un funcionario de este sector.
Emilio Baena , exinspector de Hacienda, responde a esta cuestión en 'El punto de mira', donde explica cómo se estructura la remuneración de estos trabajadores.«Un inspector de Hacienda cobra 60.000 más o menos brutos », señala Baena.
Una cantidad que, según explica, «luego dependiendo del puesto pues llegará a 100, 110 ...».Según explica, « el 80-85% del sueldo no depende de nada , de que vayas a trabajar, básicamente».
El resto, señala, estaría relacionado con «los famosos bonus o ese tipo de cuestiones que es por número de expedientes».
En este sentido, calcula que la diferencia entre el sueldo base y lo que finalmente puede percibirse con estos expedientes y complementos variables puede situarse en torno a los 5.000 o 6.000 euros anuales .Es precisamente este sistema de incentivos el que, a juicio de Baena, puede plantear problemas cuando la resolución administrativa de un expediente termina siendo posteriormente modificada por los tribunales.«Tú puedes tener un bonus por haber cerrado un expediente sin tener en cuenta que a lo mejor en el Tribunal Superior de Justicia hayan desestimado y le hayan dado la razón al contribuyente.
Ese funcionario sigue teniendo el bonus», afirma.El extécnico considera que debería tenerse en cuenta el resultado final de los procedimientos cuando una liquidación tributaria acaba siendo recurrida ante los tribunales: «El problema es que en vía administrativa, por ejemplo que tú hayas liquidado, pero que luego esa persona, el contribuyente, vaya a juicio y gane.
Eso es lo que debería evitarse».
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