Las vacaciones de Pedro Sánchez
Son las ocho de la mañana.
Hoy vuelvo a trabajar después de tres semanas y, como suele ocurrir, lo primero que hago es mirar el móvil.
La primera noticia que me encuentro es de ABC: «Sánchez se vuelve a ir de vacaciones tras tener que rectificar toda su gestión en Ceuta».Según el diario, Pedro Sánchez todavía no ha terminado sus vacaciones de verano.
Apenas 48 horas después de celebrar el Consejo de Ministros y el Consejo de Seguridad Nacional que han motivado la imposición de un mando único en Ceuta, el presidente habría abandonado de nuevo el Palacio de la Moncloa rumbo a Andorra.
Se trataría de un viaje privado junto a su mujer, Begoña Gómez, y su estancia se prolongaría hasta el próximo domingo 30 de agosto.Más allá de que un presidente del Gobierno tenga, por supuesto, derecho a descansar, la cuestión que me plantea esta noticia es otra: ¿es realmente el momento adecuado para seguir haciéndolo? Lleva semanas prácticamente ausente ante una situación especialmente delicada en Ceuta y, cuando parece que por fin va a regresar de su desconexión, vuelve a marcharse unos días.
Y lo hace, además, después de que su Gobierno haya tenido que rectificar parte de su gestión, dejando de nuevo a los ceutíes con la sensación de estar relegados a un segundo plano ante un problema que exige atención, presencia y liderazgo.
Es difícil no preguntarse qué imagen transmite todo esto.
Mientras desde el Ejecutivo se intenta proyectar control y normalidad, la fotografía que recibe el ciudadano es otra: la de un presidente que vuelve a marcharse de vacaciones justo después de tomar decisiones importantes sobre una situación que afecta directamente a la seguridad del país.
En política, la presencia también es una forma de liderazgo.
José María Domené Guiterrez.
Málaga
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.