Las pantallas, la nueva droga de los jóvenes: «No me creía adicto, pero me pasaba 18 horas enganchado»
El relato de Sabina (nombre ficticio para preservar su identidad) es la evocación de una herida íntima.
Con 23 años se vio obligada a convivir con la muerte: la de su madre y, de algún modo, la de ella misma.
Ocurrió que la pena acabó derivando en una profunda depresión y en trastornos de ansiedad, como la agorafobia .
Para combatir el dolor de la pérdida, aquel estado doliente, se entregó a la bebida.
Sólo en el alcohol encontraba paliación, una suerte de anestesia emocional.
Y, como en la mayoría de las historias de adicción, lo que comenzó como algo puntual terminó convirtiéndose en un hábito, «hasta el punto de dormir con una botella de whisky al lado».
Fue ingresada por primera vez en una unidad de adicción al alcohol a los 25, pero no ha sido hasta ahora, 35 años después, cuando ha decidido plantarle cara a su dependencia: «Es un infierno».Lo cuenta desde el Centro de Atención a las Adicciones de Latina, donde también se encuentran, pendientes de la conversación, Erika y Dante (nombres ficticios).
ABC ha reunido a los tres después de conocer el pasado 22 de septiembre, a través de estos recursos municipales, que el alcohol volvió a ser la principal causa de tratamiento entre los adultos en 2025, al estar detrás del 36,5% de los casos (11.895 personas atendidas).
Sin embargo, de las 2.167 intervenciones realizadas con menores y jóvenes, el 43,5% estuvieron relacionadas con un uso inadecuado de las tecnologías, frente al 30% vinculado al consumo de cannabis.
Una adicción que no está reconocida en sí misma, aunque los profesionales observan «comportamientos similares a los de otras conductas adictivas».Dante sabe bien las consecuencias de esta dependencia.
Ahora lo reconoce sin reparos: «Sí, soy adicto».
Pero no siempre lo ha admitido.
El joven, de 20 años, lleva acudiendo al centro desde principios de 2025, después de que le expulsaran de unas prácticas por considerarle un «tóxico a la pantalla».
Aquella expresión le sorprendió, pero el relato de sus jornadas maratonianas frente al ordenador dan pistas sobre el motivo de aquel calificativo: «Podía pasar desde las nueve de la mañana hasta las tres de la madrugada jugando al dichoso jueguito ('roleplay', una modalidad en la que los participantes interpretan a un personaje dentro de un servidor y se atienen a sus reglas)».
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.