La llegada de cárteles mexicanos y albaneses dispara la violencia entre narcos
La Policía Nacional y la Guardia Civil son claras: «Ahora mismo, hay una violencia terrible», no ya solo en las calles, sino esa que resulta impermeable a la vista del ciudadano de a pie.
A la que se están sometiendo, entre sí, las distintas organizaciones criminales relacionadas con el narcotráfico.
Las fuentes consultadas apuntan en dos direcciones para establecer un diagnóstico.
Por un lado, está el cada vez mayor asentamiento de cárteles de países hasta no hace tanto alejados de nuestras fronteras, como los albaneses y los mexicanos; los segundos, además, están expandiendo su nicho de negocio hacia las sustancias sintéticas, en auge; y también señalan el incremento del precio de la cocaína en los últimos meses, que lleva a que haya menos y, por lo tanto, a que los 'vuelcos' (robos) entre mafias estén a la orden del día.
Uno de los casos más llamativos y recientes en nuestra región, inciden los informantes, tuvo como escenario el distrito de Carabanchel, en la jornada de Halloween de 2025, con el secuestro y tortura de Juan María G.
P., conocido como el 'Niño Juan', un treintañero de Pinto y criado entre Orcasitas y Almendrales (Usera) que comenzó siendo menor de edad con los alunizajes y que se cotiza como el oro para levantar la mercancía a grupos rivales y hasta para robar piezas millonarias en museos de arte extranjeros.
Al Niño Juan le dieron un aviso, tras tenerlo secuestrado en un escondite entre las provincias de Toledo y Madrid, muy probablemente en la urbanización Calypo Fado, que ha sido objeto de múltiples operaciones policiales y que sigue bajo la lupa.
El detenido por este caso, Juan José C.
M., el 'Morros', anterior socio de Juan María, apenas estuvo unos días en la cárcel: su víctima se negó a denunciarlo y a cooperar en lo más mínimo con la Policía.
Aprendió la lección, después de que le perdonaran la vida y de que, probablemente, soltara la información que sus captores le reclamaban: qué había pasado con un alijo de entre 1.200 y 1.300 kilos de cocaína 'desaparecido' meses antes en Mérida (Badajoz).Esta ley del silencio es una de las características más extendidas y que también más entorpecen la actividad de los agentes; por ello, es harto difícil tener constancia de una estadística vinculada a hechos de este calado.
Según la información que maneja ABC, a principios de 2026, los expertos en crimen organizado de Madrid tenían abiertas seis investigaciones relacionadas con 'vuelcos' y ajustes de cuentas por drogas.Un veterano en la lucha contra esta lacra señala: «Si en los años 80 y 90 los delincuentes se dedicaban a robar bancos, ahora que en las entidades apenas hay dinero en metálico, lo que se hace es robar cocaína».
Una sustancia que hasta no hace tanto rondaba los 12.000 euros el kilo y que ahora está a 20.000.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.