La Costa del Sol concentra ya un tercio de la oferta de vivienda de superlujo en España
El mercado residencial de lujo avanza con una dinámica cada vez más alejada de la vivienda convencional.
La escasez de producto y el creciente peso del comprador internacional se combinan con una demanda que ya no busca únicamente ubicación y metros cuadrados, sino también privacidad, bienestar, servicios y una determinada experiencia de vida.
Para todo ello, la Costa del Sol se ha convertido en uno de los principales exponentes de esta transformación y ya concentra un tercio de todo el mercado del lujo en España.Así se puso de manifiesto el pasado martes en el encuentro La Costa del Sol ante la mirada del comprador de vivienda de lujo», organizado en Marbella por Grupo Tecnitasa, donde distintos actores del sector analizaron la evolución de este mercado a través de tres etapas.
El objetivo del encuentro fue el de recorrer el proceso completo del comprador, desde los factores que despiertan su interés hasta las expectativas que surgen una vez que la vivienda pasa a formar parte de su día a día.Pero los protagonistas fueron -como casi siempre- el precio y la oferta.
No es para menos.
Según Tecnitasa, el precio de la vivienda de lujo aumentó de media un 10,87% durante 2025, mientras que Málaga se consolidó como uno de los grandes focos nacionales al concentrar el 32% de la oferta de viviendas de más de tres millones de euros.
Junto con Baleares, aglutina cerca del 70% de este mercado en España.La diferencia de precios dentro de la propia provincia evidencia la dimensión alcanzada por el segmento más exclusivo.
El valor de referencia de la vivienda de lujo en Málaga ronda los 8.000 euros por metro cuadrado, pero en Marbella, Benahavís y Estepona los precios se sitúan ya entre 14.000 y 16.000 euros por metro cuadrado.
En algunas promociones excepcionales en primera línea de playa se han llegado a superar los 40.000 euros por metro cuadrado.«El mercado residencial de lujo demuestra que no puede analizarse con los mismos parámetros que el mercado convencional.
La ubicación sigue siendo fundamental, pero cada vez tienen más peso atributos menos tangibles que tienen que ver con cómo se disfruta y se vive una vivienda.
Entenderlos es imprescindible para interpretar correctamente su valor», señaló Pedro Soria, director del Área de Consultoría de Grupo Tecnitasa.Un cliente distintoEn el segmento del lujo, el proceso de compra comienza mucho antes de seleccionar un inmueble.
El cliente de alto poder adquisitivo dispone de más información, compara destinos internacionales y cuenta con una elevada capacidad de elección.
La vivienda deja así de ser únicamente un activo inmobiliario para convertirse en una extensión de la identidad y del estilo de vida del comprador.También cambia el propio concepto de lujo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Economía.