Feijóo aceleró el 'euroacuerdo' frente al 'lobby' marroquí por la "invasión" de Ceuta: "Es transcendental para España y la UE votar ya"
El presidente del PP Europeo propuso que se votara en octubre, porque no daban los números, pero el líder español se plantó
La victoria del PP español en el Parlamento Europeo, el jueves, es la historia de un plante. De un plante doble, de hecho. Alberto Núñez Feijóo se negó dos veces a la intención de Manfred Weber, presidente del PP Europeo, de posponer la votación de la resolución sobre Ceuta a octubre, al no tener los apoyos suficientes y no estar "maduro" el texto que, finalmente, se acabó aprobando. El PP Europeo se arriesgaba a una dura derrota, pero la delegación española se impuso y forzó la máquina para subrayar la europeidad de Ceuta y Melilla , según la reconstrucción de las negociaciones que ha hecho EL MUNDO en fuentes populares .
Al final, y tras no pocas dificultades sobrevenidas, tuvo éxito. In extremis, eso sí. La resolución de la Eurocámara en apoyo de Ceuta -y en contra de la actuación de Pedro Sánchez - estuvo en el alero hasta las 9.30 horas del día 17. La mayoría suficiente para que saliera adelante el texto se cerró, por tanto, dos horas y media antes de la votación. La negociación, pilotada por la delegación española del PP en Bruselas, tuvo al menos tres momentos críticos que se sortearon porque los populares españoles se plantaron. Dos con Weber y uno, en la negociación con los conservadores, los liberales y la extrema derecha.
En el Parlamento Europeo, las resoluciones se suelen llevar a Pleno cuando ya están bastante negociadas y queda clara su viabilidad. No era el caso, por varios motivos. El primero, que en el propio PP Europeo no se conocía del todo bien la situación de Ceuta. El segundo, que la decisión de culpar a Marruecos y criticar la gestión de Pedro Sánchez dejaba fuera de juego cualquier pacto con los socialdemócratas del S&D , capitaneados por la española Iratxe García ( PSOE ). El tercero, que el Gobierno español había explicado su posición, con éxito, a los grupos de la izquierda. Y el cuarto, que Marruecos articuló una fuerte operación de lobby , enviándoles correos a eurodiputados para influir en su voto. ¿Cómo? Exculpándose y comprometiéndose "a readmitir a todas las personas afectadas".
Con ese panorama previo, el presidente del PPE, el alemán Manfred Weber, le dijo a Feijóo que el texto no estaba suficientemente "maduro". "Llevémoslo al próximo Pleno", en octubre, le ofreció el bávaro, que tiene una excelente relación con la delegación española. Feijóo le contestó con una negativa cordial, pero rotunda: " No, esto es trascendental para España y para Europa, es muy grave y no admite esperas" , le dijo, según fuentes conocedoras de los contactos. Y añadió que la avalancha -que él califica de "invasión"- había ocurrido en el mes de julio y que los ciudadanos ceutíes ya no podían esperar más.
Weber, que visitará este lunes Ceuta junto al propio Feijóo , no quería perder la votación, pero accedió a la petición del líder de la oposición española y le dijo que "adelante". La responsabilidad recaía sobre Génova, a la que le tocaba la parte más difícil: conseguir esa mayoría que no se atisbaba.
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