La «locura» del Verifactu acecha a los autónomos para que adapten sus facturas antes de fin de año
El reloj del autónomo ha comenzado a su propia cuenta atrás para que comiencen a ajustar sus sistemas de facturación y tenerlos listos, tal y como exige la normativa, para el 1 de enero de 2027.
Apenas quedan tres meses para alcanzar este nuevo hito de Hacienda que provoca mil y un contratiempos a los trabajadores por cuenta propia en un calendario plagado de obligaciones que implican adaptarse, anticiparse y aportan más fondos para conseguir llegar a tiempo.
Antes de realizar cualquier acción, es necesario aclarar las diferencias entre Verifactu y facturación electrónica.
Dos exigencias del fisco que van por caminos diferentes.
Verifactu es un sistema control tributario para reducir el fraude, un 'software' para llevar un control y auditoria de las facturas emitidas.
De hecho, no cambia la forma de facturar, sino que genera un registro informático que puede ser comprobado por Hacienda.
Por su parte, la facturación digital es la obligación de usar métodos exclusivamente electrónicos para generar una factura, que no podrá ser vía papel.¿Cómo va el calendario?En estas próximas semanas que restan hasta final de año, los autónomos societarios tienen que ajustar sus estructuras para tener preparado el sistema Verifactu antes del próximo 1 de enero de 2027.
Quienes son autónomos como persona física, deberán hacerlo, como muy tarde, el 1 de julio del próximo año.
Todos estarán obligados a incorporar la facturación electrónica antes del 31 de marzo de 2028.
Además, deberán comunicar digitalmente el estado de sus facturas antes del 31 de marzo de 2030.
Y todo ello, teniendo en cuenta que el 1 de enero de 2030 se acaba el plazo para la transposición de la Directiva ViDA, que establece una hoja de ruta con el estándar europeo para el reporte digital del IVA y la facturación electrónica estructurada en transacciones (DRR).
Ante tal cúmulo de fechas, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, considera que nos encontramos ante una auténtica «locura» para el colectivo.Un bar, una tienda, una farmacia...La problemática que genera Verifactu para un autónomo viene de lejos.
De hecho, el Gobierno se ha visto obligado a retrasar el calendario inicial para su implantación a medida que se acercaban las fechas clave, por las dificultades que tenían estos trabajadores por cuenta propia para aplicarlo.
A modo de ejemplo, en una frutería el cambio y adaptación a Verifactu de las balanzas digitales puede superar los 2.500 euros y en un bar o un restaurante las cajas registradoras digitales hasta 1.800 euros.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Economía.