La Séptima llega a la TDT y laSexta tiene motivos para mirar de reojo
La llegada de una nueva cadena a la TDT obliga a hacer cuentas . Quién puede ganar espectadores, qué público está en juego y, sobre todo, quién puede salir perdiendo. En el caso de La Séptima , hay un canal que tiene más motivos que otras para mirar de reojo: laSexta. No porque vaya a arrebatarle audiencia automáticamente ni porque ambas vayan a competir de igual a igual desde el primer día, sino porque la televisión de Contreras ha elegido para su desembarco un terreno que la de Atresmedia lleva dos décadas trabajando : la actualidad, la política, el análisis y una marca con una marcada sensibilidad progresista.
La coincidencia resulta especialmente significativa por el momento que atraviesa la cadena con residencia en San Sebastián de los Reyes. La temporada 2025/2026 terminó con Cuatro por delante de laSexta , un 6,1% frente al 6% de su rival. La diferencia fue de apenas una décima, pero el dato tuvo un importante valor simbólico: la segunda generación de Fuencarral volvió a superar su competidora directa por primera vez en doce años . Además, la cadena de Mediaset ha conseguido ganar terreno precisamente con una oferta en la que la actualidad y el debate han adquirido cada vez más protagonismo.
No obstante, es cierto que laSexta mantiene marcas con una identidad muy reconocible y con tendencia a generar conversación . El Intermedio , Salvados , Pesadilla en la cocina o laSexta Xplica continúan formando parte de su ADN. Pero la fotografía actual es diferente a la de hace una década. La cadena que durante años parecía tener un territorio propio se encuentra ahora compitiendo con más actores por un espectador que tiene muchas más opciones para consumir información, política y opinión. Y ahí es donde la llegada de La Séptima puede ser especialmente incómoda.
Cuando laSexta nació en 2006 , su propuesta tenía una personalidad mucho más diferenciada dentro del panorama televisivo. Información, política, humor y entretenimiento se mezclaban en una fórmula que consiguió construir una audiencia que no solo veía determinados programas, sino que también se identificaba con la cadena. El Intermedio , Salvados , Sé lo que hicisteis... o laSexta Noticias fueron piezas fundamentales de aquella televisión que irrumpió con una imagen rebelde y progresista .
Veinte años después, buena parte de ese territorio ya no es exclusivo. La política se ha convertido en un género televisivo; las tertulias ocupan cada vez más franjas y la actualidad se ha convertido en materia prima para cadenas que antes competían con propuestas muy diferentes. Cuatro es el ejemplo más evidente. En boca de todos , Todo es mentira , Horizonte o la recuperación de Noticias Cuatro han permitido -aunque con una línea editorial en el extremo opuesto- a Mediaset disputar un espacio que durante mucho tiempo parecía patrimonio de laSexta. El resultado se ha reflejado en las audiencias.
Pero hay una segunda cuestión, más difícil de medir y precisamente por eso más interesante: la relación entre una cadena y su público también puede desgastarse .
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