Volver a 2016
La pesadillita nostálgica es un tema tan recurrente en la historia de las ficciones como el amor romántico o la muerte de papá; lo hemos catado en libros catalizadores de la experiencia humana, como el tan citado últimamente en este espacio de opinión Don Quijote de la Mancha – pararé en breves con la matraca, pero mi experiencia veraniega se ha visto atravesada por su lectura –, obra cumbre que sostiene a Alonso Quijano, su protagonista, como un tarado famélico que cree necesario recuperar un pasado de honor y caballerías que solo existe en el insomnio de sus lecturas caballerescas, pero también en ficciones menores y regulares como la serie From, de HBO.
Este productito a caballo entre el terror y el misterio es curioso porque entre sus costuras, para quien lo sepa mirar, hay un mensaje contra los tiempos supuestamente mejores y el conformismo con el pasado: en un capítulo de la tercera temporada, Izan, un niño que actúa como protagonista en este relato coral, le dice a su padre que le gustaría volver a ese pasado cercano donde todo estaba bien; no al momento anterior a la trama, cuando vivían sus vidas y no habían ido a caer a ese pueblo horrible del que es imposible salir y donde cada noche, al irse la luz, aparecen unos monstruos que se recenan a la gente, sino a un instante muy concreto en el que, gracias a unos amuletitos, consiguen mantener a raya a los seres malditos y no morir merendados.
Izan, ya muy avanzada la trama y la madeja, idealiza un momento que vivió trinchado por la incertidumbre y el dolor porque el tiempo ha hecho tan bien su trabajo que no ha dejado ningún rastro de angustia en su memoria.
Y eso mismo nos pasa a todos.
La maquinaria de la nostalgia funciona así, usando la fragilidad de nuestros recuerdos como gasolina y valiéndose de las obras de ficción para lubricarse; es normal sentir nostalgia viendo Cuéntame porque nuestra configuración narrativa nos empuja a caminar por ese barranco triste con lo no vivido, pero es también de personas maduras comprender su funcionamiento para desactivarlo.
Porque si no, amigos, nos convertimos en don Quijote y acabamos molidos a palos por la realidad en cualquier descampado labriego de La Mancha, convencidos de que la bacía de barbero que llevamos por sombrero es el legendario yelmo de Mambrino.
Estos días, en el tugurio sucio de Twitter se ha desatado un arduo debate sobre el año 2016 después de que el usuario Javi Domínguez, infantito precocinado del PP con padreapesebrado en uno de sus arrabales empresariales, asegurara que en el mencionado año la vida era maravillosa por gobernar la derecha y ser accesible la vivienda.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.