He viajado en el primer y único maglev comercial de alta velocidad del mundo: del centro de Shanghai al aeropuerto en 7 minutos
No sé tú, pero a mí ir del centro de una gran ciudad al aeropuerto para tomar un vuelo me pone nerviosa, así que acostumbro a planificarlo todo con mucho tiempo por si las moscas: atascos, metros averiados, cercanías que no vienen casi tres años viviendo en Madrid dan para muchas historias y una certeza: ante la duda, tirar del taxi y pecar de previsora.
En mi último viaje a China seguí esta misma estrategia y me aventuré a probar algo nuevo y único: su Maglev .
Fui con mucho tiempo de margen y acabé aburrida en el aeropuerto.
Es lo que tiene salir a su hora y viajar a 300 kilómetros por hora.
Un viaje de menos de siete minutos .
Con una frecuencia de cada 15 - 20 minutos y un precio de menos de seis euros, solo tuve que moverme un par de paradas de metro (también fácil de coger, por cierto) hasta Longyang Road, el punto de conexión con el aeropuerto de Pudong.
A las 20:40h arrancaba el tren y a las 20:47 ya estaba de pie, a punto de bajarme.
Había recorrido unos 30 kilómetros en en 6 minutos y 48 segundos.
Made in Germany .
El Maglev de Shanghái usa levitación magnética con una tecnología que no es china, sino alemana: Transrapid .
Detrás, un consorcio conformado por dos empresas clásicas teutonas: ThyssenKrupp y Siemens.
En 2002 hicieron su primera y única implementación comercial: precisamente este tren.
Aunque inicialmente tenía una velocidad máxima de crucero de 431 km/h y en pruebas llegó a 501 km/h, desde 2021 su tope es de 300 km/h.
Eso sí, habida cuenta de lo corto que es el trayecto, hay una parte inicial y otra final en las que está acelerando y frenando.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.xataka.com — el contenido pertenece a Xataka.