Arquitectura biomimética, lecciones de la naturaleza para las ciudades del futuro
La bióloga estadounidense Janine M Benyus publicó en 1997 el libro 'Biomimicry: Innovation Inspired by Nature', donde explica que la naturaleza ha funcionado durante millones de años como una fábrica de soluciones.
Plantas, animales y microorganismos desarrollan procesos biológicos que sirven como ejemplo e inspiración para diseñar tecnologías y sistemas.
La biomímesis o biomimética estudia el mundo natural para conseguir recursos y procedimientos que puedan ser aplicables a las actividades humanas.
Pronto dio el salto a la arquitectura, aunque los conceptos y los matices se han cruzado en el camino, como biofilia o biomorfismo.Prima hermana de la arquitectura biomimética es la arquitectura biónica, que se basa en el aprendizaje de las leyes y patrones de las estructuras biológicas para optimizar el gasto de materiales y energía.Su máximo ideólogo y representante es el doctor arquitecto Javier Pioz, CEO de Pioz Arquitectos y profesor emérito de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, que ha trabajado muchos años en diversos países de Asia, fundamentalmente diseñando y construyendo rascacielos.«Tanto la biónica como la biomimética beben de la misma fuente: la naturaleza, pero la biomimética busca una semejanza formal con las formas naturales, mientras que la biónica quiere investigar y aprender de la lógica de las estructuras naturales.
La arquitectura biónica necesita una investigación previa sobre cómo funcionan las estructuras o los seres vivos, sobre la lógica, no sobre la forma», detalla Pioz.Los árboles, los huesos de las aves, el aguijón de una avispa o las espinas de un bacalao han constituido parte de la inspiración para los rascacielos que ha diseñado.
Su obra más destacada, la torre biónica de Shanghái, de 1.228 metros de altura, comenzará pronto su construcción después de varios aplazamientos.
Otros ejemplos de su carrera, gran parte de ella en el estudio Cervera & Pioz, junto a Rosa Cervera, son las Torres Westin, en Calcuta (India); y el rascacielos Chang Kat Kia Pen, en Kuala Lumpur (Malasia).
En España ha diseñado la embajada de China en Madrid, donde trasladó a la fachada la estructura de pliegues que emplean los cactus para limitar la exposición al sol y ahorrar agua; el Centro de Salud Numancia, también en la capital, inspirado en caracolas y bivalvos para controlar el soleamiento y la optimización de la climatización interior; el Centro de Salud de Santa Isabel de Zaragoza, a la manera del molusco Nautilus Pompilius; y el Club Escuela de Tenis Couder, en Madrid.Embajada de China en MadridPioz estima que en un mundo de casi 7.000 millones de habitantes se necesita un modelo de ciudad que ahorre energía: «Si pudiéramos crear un núcleo urbano desde cero, el mejor modelo sería el de un bosque.
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