Los políticos se comen su salario
¿Percibe usted que su capacidad adquisitiva no aumenta? Pues su percepción probablemente no esté equivocada.
Y la culpa reside, como en tantas otras ocasiones, en nuestros políticos, quienes nos parasitan dos veces mediante la inflación: primero cuando la generan y después cuando nos cobran impuestos sobre ella.Los datos que acaba de publicar la OCDE lo ilustran con crudeza.
Durante 2025, los salarios nominales aumentaron en España un 3,8 por ciento.
Aparentemente, pues, hemos mejorado.
Pero cobrar más euros no equivale a disfrutar de una mayor capacidad para comprar más cosas con esos euros: si los precios suben más que los salarios nominales, lo que ha sucedido en realidad es una rebaja del salario real.
Descontada una inflación del 2,6 por ciento, aquel 3,8 por ciento queda reducido a un incremento del salario real de apenas el 1,2 por ciento.
Poco, pero al menos algo.El problema es que ese magro 1,2 por ciento tampoco llega al bolsillo del trabajador, porque todavía ha de perpetrarse un segundo expolio.
Cuando una nómina sube nominalmente, el IRPF entiende que el trabajador se ha vuelto más 'rico', porque ingresa cada mes más euros.
Y como el IRPF es un impuesto progresivo, cuanto más 'rico' es uno, tanto más ha de tributar en términos efectivos.
De esta manera, como nuestros políticos se niegan a deflactar los tramos y las deducciones de esta figura fiscal, entonces la mera inflación acaba empujando hacia arriba el tipo medio efectivo que soportan nuestras nóminas: estamos, pues, ante una subida encubierta de impuestos. ¿Y a cuánto asciende este segundo saqueo? Pues, según la propia OCDE, la carga del IRPF sobre nuestras nóminas se incrementó en 2025 una media del 1,5 por ciento… suficiente, por tanto, para comerse toda la revalorización experimentada por el salario real (que habíamos cifrado en el 1,2 por ciento).Expresémoslo simplificadamente en unas cifras fáciles de entender.
Imaginemos un trabajador que cobra 1.000 euros mensuales y cuyo salario nominal se revaloriza en 2025 hasta los 1.038 euros mensuales.
Si los precios, en paralelo, se han elevado un 2,6 por ciento, su capacidad adquisitiva sólo habrá crecido hasta el equivalente a 1.012 euros mensuales.
Pero la historia no termina ahí: supongamos que entonces llega Hacienda y le reclama 15 euros más al mes en concepto de IRPF, de modo que su salario real posfiscal queda menguado a 997 euros.
Tres euros menos que doce meses atrás.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.