"Pacto de no agresión" de Feijóo y Abascal con la mirada en el Senado
PP y Vox coinciden en no herirse y Bambú analiza qué hacer en la Cámara Alta
El pacto del PSOE para concurrir en coalición en el Senado con formaciones progresistas como Movimiento Sumar, Más Madrid, Izquierda Unida, Compromís y Chunta ha encendido algunas alarmas precautorias en las sedes del PP y Vox . En la Cámara Alta no se vota por lista, sino que cada elector elige hasta tres candidatos, sean del partido que sean. Esto suele favorecer a las candidaturas hegemónicas de cada bloque. De hecho, por eso el PP tiene actualmente mayoría absoluta en el Senado. Pero ahora que la casi toda la izquierda va unida y que en la derecha hay dos papeletas fuertes, hay incertidumbre.
Eso ha hecho que en la dirección de Vox estén analizando ya escenarios de posible colaboración tácita con los populares. Aún no se ha decidido nada, pero habría muchas fórmulas posibles : no presentarse en algunas provincias, pedir a los electores que repartan el voto (dos del PP y uno de Vox, por ejemplo, o viceversa) o transmitir una confluencia implícita de intereses, para maximizar el resultado y cortarle así el paso a Pedro Sánchez.
Feijóo dijo ayer que la «coalición de desesperados» entre Sánchez y Colau en la Cámara Alta demuestra la mala situación del PSOE, y Abascal prometió actuar «con altura de miras» y hacer «lo necesario para que España sea libre y no dependa de Sánchez ni de ninguno de sus secuaces».
Lo cierto es que PP y Vox ya reconocen en privado que han decidido -cada uno por su cuenta- no entrar al choque entre ellos en la precampaña. Fuentes de los populares aseguran que hay «claramente» un «pacto de no agresión» que flota en el aire, por la sencilla razón de que «el enemigo es Sánchez» y ambas formaciones, que ya descuentan un hipotético Gobierno de coalición, deben unir esfuerzos contra él. También en el Senado, aunque no hayan negociado nada. Menos aún una coalición.
«Esta claro que no podemos poner en riesgo la suma», aseguran las fuentes, que lamentan que la erosión de ambas formaciones en la recta final de la campaña de las generales de 2023 impidiera la suma por cuatro escaños. Sánchez «nos pilla una vez, pero no nos pilla dos» , declararon a este diario fuentes de Génova. «No vamos a poner en riesgo la suma», agregan. Aunque luego, a medida que avance la campaña, vayan a confrontar modelos con todos, incluido Vox, que tiene posiciones muy diferentes a las de Feijóo en algunos de los asuntos clave de la campaña.
En el PP se refieren a una «entente cordiale» tácita entre ambos, reconocen que Feijóo habla ahora con normalidad con Abascal y resaltan que la relación es buena, porque el objetivo es común: poner fin «al sanchismo» e iniciar la «reconstrucción».
Fuentes de la formación de Abascal también se muestran conscientes de que impera una suerte de tregua entre las dos derechas, sin que se haya acordado formalmente. Sí creen en la sede de Vox que los populares, ahora, los empiezan a «respetar», y así reconocen que la comunicación entre las cúpulas ya fluye. Comparten con el PP el diagnóstico de que el foco debe estar en «exponer que lo malo es Sánchez» .
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