Mala madre, peor padre
No me hace falta saberme la Biblia de memoria para entender que hay traducciones que las carga el diablo.
Tuvo que constatarlo John Steinbeck en 'Al este del Edén' popularizando el término hebreo Timshel, esa palabra que revisaba el Génesis para recordarnos que Dios no le ordenó a Caín caer en el pecado ni profetizó su ruina, sino que le otorgó el libre albedrío para elegir: «Tú podrás».
El problema es que, en la práctica, las decisiones de un hijo rara vez empiezan de cero: vienen lastradas, inevitablemente, por las manías paternas, con lo cual, aunque culpemos, quizás sus pecados no sean suyos sino heredados.Veo a la Cathy Ames de Florence Pugh y casi me parece fácil ser buena madre.
Por mucho que la serie de Zoe Kazan se afane por no reducirla a la malignidad absoluta, le faltan escrúpulos para hacerla digerible como persona, como mujer, y todavía más como madre, claro.
Quien desde luego es malo por mucho que la ficción lo ponga de bonachón es el padre, Adam: un hombre ausente, indiferente, traumatizado, que condena a uno de sus gemelos por etiquetarlo sin darle la oportunidad de conocerlo, de valorarlo.
Condicionándolo a ser algo por puro empeño.
Quizás la adaptación de Netflix quiera hablar de libre albedrío, pero para mí habla más del yugo del prejuicio ajeno.
Nos pasamos la vida consumiendo la pedagogía de pediatras virales, comprando cuentos sobre la gestión de la rabia y midiendo al milímetro cada frase para no traumatizarlos y a veces se nos olvida lo más básico, que quererles no es siempre salvarles, que enseñarles no es diseñarlos, que protegerles no es evitarles males ni fallos, y que reducirles a lo que esperamos que sean no solo está mal sino que es injusto.
Demasiado.
Al pobre chico de la serie solo lo liberan de los prejuicios en el lecho de muerte, cuando su padre le susurra al fin ese Timshel para bendecirlo por ser, simplemente, un ser humano imperfecto.
Un consuelo muy poético para la literatura, pero demasiado descarnado para la vida real.
Ser buenos padres es quererlos por cómo son, no por cómo imaginábamos que fueran.
Y eso es un bendito descubrimiento que te va sorprendiendo a diario.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.