El clásico “no me enfado, pero me da coraje”
El sevillismo conoció ayer a un Luis García Plaza que no se había visto hasta la fecha en Nervión.
En una rueda de prensa corta, tensa y seca, de poco más de seis minutos, al técnico se le notó que la salida de Oso y la tardanza en la llegada de refuerzos le ha afectado.
Y eso que la situación clasificatoria es inmejorable tras el seis de seis en las dos primeras jornadas por el que nadie apostaba.
Quizás por eso, por ver la oportunidad de sumar un tercer triunfo seguido en el inicio de Liga 20 años después el gesto de Luis García apareció torcido.
Y también porque a partir de la semana que viene tendrá que acoplar de prisa y corriendo a todo el que llegue a un equipo que, con todas sus carencias, había funcionado como un reloj.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.